viernes, 20 de noviembre de 2015

La imagen biodiversa. Taller en el Museo del Banco Central

Atendiendo una nueva invitación de Museos del Banco Central, en los Bajos de la Plaza de la Cultura (http://www.museosdelbancocentral.org/esp/), asistí el lunes 11 y el miércoles 13 de mayo, a este taller para adultos mayores, que fue impartido por Carola.

Como dice en la convocatoria: Se abordó el tema de la diversidad para crear interpretaciones, a partir de las obras de la exhibición "Casi Invisibles: Innovación-ruptura- transgresión.”
Ya había participado en otro taller referente a esta exhibición, y ambos fueron altamente interesantes, diferentes y muy satisfactorios.
Lea en mi blog: http://astrovilla2000.blogspot.com/2015/02/hilos-invisibles-1-jav.html.

Iniciamos con una visualización mental y personal de alguna imagen en el baúl de nuestros recuerdos, para luego (también imaginando), deformarla o mejor dicho diversificarla de alguna manera. Esto para que después de visitar la exposición, para inspirarnos un poco, aprender de “la profe” y de las intervenciones de los compañeros plasmar en un “cartón de presentación”, nuestra obra biodiversa.

Así que, volví a admirar algunas creaciones de artistas nacionales que se exhiben en el segundo piso del Museo, entre ellas “La Moneda” (una fotografía analógica del año),

Para nuestra creación usamos además de nuestro lienzo de cartón, “pinturas” hechas con harina y ocre de diferentes colores, fibras, arenas y otros elementos que estaban por allí. Además de los pinceles tradicionales usamos espátulas, tenedores, cucharas, agitadores y, desde luego, nuestros dedos, lo cual fue muy divertido.

La receta de la pintura que nos dio Carola es la siguiente:
“Disolver una taza de harina en agua fría. Poner a hervir tres tazas de agua, agregar la harina disuelta, revolver y cocinar por cinco minutos. Retirar la mezcla del calentador, agregar una taza de cola blanca y revolver bien.
Agregar una pizca de ácido bórico, como preservante. Dividir en porciones y agregar a cada una los ocres de color, según la saturación deseada.”

Les cuento que me funcionó bien la receta y fabriqué “pintura” de color negro , que no había en el Museo, como colorante usé ceniza (!no del Turrialba!)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Lity

Lidylia Villalobos Morales es mi tía Lity.
Nació en la casa de sus padres, José Dolores Villalobos Alfaro y Argimira Morales Rodríguez, en Naranjo de Alajuela, el 3 de octubre de 1922. La casa estaba donde ahora está instalada la Cruz Roja, al costado norte de la Unidad Sanitaria de Naranjo.

Tía Lity fue la madrina de bautizo de casi todos sus sobrinos, incluyendo al sobrino-nieto, Javier Villalobos Umaña.
Sé que ayudó mucho a todos sus hermanos, especialmente a mi mamá. Recuerdo que durante muchos años, cuando vivía en San José, el 24 de diciembre o antes, llegaba a Naranjo por encomienda en “Setrana”, en “Transportes los Rodríguez” o simplemente encargado al chofer o cobrador de uno de los buses de Delfín Pérez, tres cajas con regalos para cada uno de sus sobrinos de las tres familia que vivíamos en Naranjo: Gonzalo-Villalobos, Vargas-Villalobos y Romero-Villalobos; podía ser un pequeño carrito de lata hecho en China o una manzana gringa, pero creo que nunca se le olvidó alguien. Seguro también iban dos cajas a Turrialba, para los Villalobos-Muñoz y los Villalobos-Calderón y una a Limón, para los Villalobos-Arias. ¡Y todo eso con un sueldo de empleada de tienda!
También fue un apoyo para el estudio de sus sobrinos, desde luego para mí y supongo que para William y para Jorge. Cuando estaba en el colegio y necesitaba los tradicionales libros de lectura, novelas, etc. que pedían en el curso de español, solo tenía que decírselo a ella, que diligentemente me los conseguía, aún conservo la mayoría, con el forro original que les puse.
 Equipo de fútbol de Naranjo -1943-
-Alberto Gutiérrez, Clara Luz Solano, Toño Chinchilla, Lyti (tía), Alberto Porras.
-"Chinonga", Sergio Corrales (tío), "Pereco".
-Manuel Corrales, Hernán (tío), Carlos Alpízar, Octaviano Rojas, León Hernández.
03/04/1925
 Estadio Nacional - 1963-
Hernán, Danilo, Lydilia y Francisco.
Lity era muy aficionada de la Liga Deportiva Alajuelense, en uno de sus primeros viajes a México me trajo un banderín del “
Atlas”, quizás por el rojo y negro de su uniforme. A mí también me gusta “la liga”, pero nunca veo un partido en vivo, no me gusta si pierde, entonces solo veo repeticiones, cuando se que ha ganado. Nunca he ido al “Morera Soto”, quizás lo haga en estos días.
En 1968 viajó con mi mamá a México, donde yo los esperaba con un carrito Toyota que había comprado en Texas. Visitamos varios sitios, incluyendo la UNAM, el Ballet Folclórico en Bellas Artes, el Castillo de Chapultepec, Teotihuacán, Guanajuato, Querétaro, Monterrey, Laredo y finalmente Austin-Texas. Allí estuvieron paseando por 15 días, hospedándose en mi apartamento y en la casa de los Gallardo (Mauricio, Marilú, Katia y Mauricio Antonio). Visitamos Aquarena Springs en San Marcos, La Villita, El Álamo y La Hemisferia en San Antonio.
Lity También viajó con mi mamá a Puebla México, cuando fuimos al matrimonio de mi hijo Ricardo.
Como pensionado del Poder Judicial, mi abuelo pudo heredar su pensión a uno de sus dependientes (1959), se la dejó a su hija menor, mi tía Lidylia. Con eso y el producto de su trabajo ella me ayudó a estudiar cuando estuve en la Universidad de Costa Rica. Todas las semanas iba a la Tienda Allem, frente a la parte vieja del Banco de Costa Rica que fue demolida, a recoger 25 colones. No era mucho, pero el bus José-Naranjo tres colones, a San Pedro sólo quince céntimos y en la casa de Celina Gutiérres Acuña, que me daba hospedaje y comida, pagué durante el primer año (1961) 150 colones mensuales.
Lity continuó ayudando a la familia durante toda su vida, especialmente la de su hermana María Luisa, que posiblemente éramos los de menores recursos. Ella y yo ayudamos un poquito a Laura y Miguel a comprar la casa de San Rafael Abajo de Desamparados, donde vivió mi mamá hasta su muerte.
Posiblemente haya muchas otras cosas extraordinarias que hizo Lity durante su vida, pero no las sé, así que le pido a mis primos que me envíen algún cometario para agregarlas.
Lity trabajó casi toda su vida en la tienda Novedades Nassar, desde Naranjo, pasando por Alajuela y finalmente en San José. También vivió muchos años en la casa de José Pablo Nassar Farah y Cristina Carballo, casi fue una hija para ellos y una tía para los hijos de éstos.
Lity murió el 17 de abril de 2008 y está enterrada en el Cementerio de Alajuela.

lunes, 9 de noviembre de 2015

La tinaja de Guaitil y otros cuentos

 
La tinaja de guaitil y otros cuentos/ Marie L. Alvarado y José A. Villalobos from Jose Villalobos

Son cinco cuentos de Marie Lissette Alvarado y José Alberto Villalobos.

  1. La tinaja de Guaitil.
  2. El laberinto de la noche. 
  3. Decisiones.
  4. El cheque de pensión.
  5. Luz y tinieblas eternas.

EDinexo, julio 2015

ISBN. 978-9968-557-73-3
863.44
A472t



¢ 5000; u.s.$ 10
javillalobos@ice.co.cr

martes, 3 de noviembre de 2015

Nenis


María Elena Gonzalo Villalobos
, es mi querida prima "Nenis", como la conoce toda la familia.
Nació en Naranjo, Alajuela, el 25 de junio de 1954.
Mi recuerdo más lejano de Nenis, quizás es como de 1955, cuando yo aún estaba en la Escuela República de Colombia, en Naranjo. Cuando su papá Anibal Gonzalo Benavides y su mamá, mi tía Elena Villalobos Morales, estaban estrenando su nueva casa, donde Nenis pasó sus últimos años. Esta no es la casa donde yo, por dos años consecutivos (simple mala suerte) quemé el portal de figuritas de celuloide de mi tía (!no quemé la casa!).


A Nenis siempre le gustó cocinar, y desde luego, también comer, que lo aprendió primero en casa de su mamá. Recuerdo que muchas veces que estuve jugando por las tardes con mis primos Rafael, William, Alejandro, Hilda y Nenis, mi tía me invitaba a cenar (!olla de carne por supuesto!) y Nenis terminaba de última, porque seguro seguía lo aprendido en la escuela - masticar al menos diez veces cada bocado-. Si no me creen, simplemente analicen el placer con que se comió ese elote el último día que nos vimos, el 4 de octubre de 2015.


No recuerdo haber participado en juegos de niños con Jorge y Tony, porque seguro nacieron durante mi etapa de colegio, ni con Amparo, que por ser mayor ya trabajaba en el taller de costura de mi tía Deyfilia.
Recuerdo que en los últimos años, a Nenis le gustaba mucho cantar, tenía muy buena voz y me alegro que haya disfrutado la sesión de karaoke que han tenido "los Villalobos", en los últimos tres años.
Lo que si me acuerdo es de "su cuchara", era la más empunchada de las primas de Naranjo, para ponerle a la cocinada de: -olla de carne- sopa de mondongo- pejibayes- chorreadas- picadillos y tacacos.
Mírenla bien fajada en la cocina con la esposa de Marco Vinicio y Laura; los demás sólo fuimos sus ayudantes y, desde luego, su comelones primos. También le metía el hombro a la organización de nuestros encuentros, junto a Hilda y Mercedes.

?Sabían que Nenis ha sido hasta ahora, la única mujer en la familia, que quizás heredó de mi abuelo José Dolores Villalobos Alfaro, el espíritu de "tinterillo", servidor público y político? Pues pregunten a sus hermanos, o a sus hijos, sobre su trabajo en la Municipalidad de Naranjo.

Nenis fue una hija, hermana, prima, madre, tía, abuela y amiga... extraordinaria, cariñosa, servicial, y nunca le arrugó la cara al trabajo, ni a las dificultades que nos presenta la vida. Por eso nuestra familia es ahora lo que es, porque en ella hay mujeres y hombres que siempre nos hemos apoyado.


jav/03/11/2015.