sábado, 16 de junio de 2012

Parque La libertad


Culumbina inca (tortolita).
Hoy sábado 16 de junio atendí una invitación de parte de los amigos de Museos del Banco Central, para participar en las actividades del III Festival del Árbol, a realizarse en el Parque La Libertad
Este parque, que no conocía, se encuentra en Río Azul, en los cantones  de La Unión y Desamparados, su entrada está precisamente enfrente a la plaza de fútbol.

Ocupa las instalaciones donde estaba antiguamente la empresa Holcim.
Tiene suficiente espacio para dejar los vehículos y podría decir que la vigilancia es bastante buena, con guardas amables y bien informados.
Quiscalus mexicanus (zanate)?

Hay una pista para patinetas, aparentemente recién construida, y una zona con canchas de fútbol, al otro lado del río Damas. 
La última adquisición es un sobrio edificio, donde creo que se pueden estudiar tecnologías relacionadas con la computación. 
Noté que la iluminación artificial para la noche no parece ser excesiva, lo que permitiría actividades de observación astronómica, con buenas condiciones de oscuridad, para ver lluvias de meteoros y eclipses. 

Solo queda por investigar las condiciones del clima, para ver si está un poco ausente de nubosidad, al menos de diciembre a marzo. 
Myiozeletes similis
(pecho amarillo).

El Parque La Libertad está rodeado de montañas, pero no muy cercanas, lo cual permite un horizonte de poca altura en casis todas direcciones.

Yo me anoté en el horario de Avistamiento de Aves, de 6:00 a 8:30, que fue conducido por el biólogo Pablo Camacho V., de la Fundación de Rapaces de Costa Rica, asistido por la ingeniera forestal Adriana Valerio Madrigal.

La pasamos muy bien, las explicaciones fueron simples, pero de calidad.

Observamos y aprendimos a identificar algunas aves y escuchar su canto. Hay tanto residentes y de paso en el parque, entre otras: carpintero de Hoffmann, chinchigüi,  cristofué, pone pone, sinsonte, gavilán pollero, paloma ala blanca, cuco ardilla, cuyeo y, desde luego, viuda, yigüirro y comemaíz.Nos obsequiaron la publicación Avifauna, excelente.
El gavilán pollero -Pedro Infante.

Buteo nitidus (gavilán pollero).
Abajo; en vuelo.
No fue fácil tomar fotos a las aves, pues siempre mantuvieron una distancia prudente, dificil para mi ojo y el corto telefoto de mi cámara. 
Pero con las mariposas fue otra cosa, casi podría decir que posaron para nosotros, sobre las lantanas, murisecos, san Rafael, Asclepias curasávica (algodoncillo) y rabo de gato. También porque a las 10 a.m. el sol ayudó a mantenerlas activas y pudimos ver varios vuelos de cortejo  o de apareamiento. 

Encontramos algunas mariposas pequeñas muy viváces, o tímidas, que casi no se posaban; blancas, amarillas y algunas casi negras, como de un centímetro cuadrado de ala.

Pero también vimos otras de mayor tamaño, como las que visitan mi casa en Zapote; por ejemplo Danaus plexippus (monarca), Siproeta epapus, Dione moneta poeyii, Clhosyne janais, Dryas iulia, Ascia monuste, Urbanus dorantes y Achlyodes pallida

También observé algunas mariposas que solo había visto en libros, con rayas como de cebra (una blanco y negro y otra naranja y negro). 
Y una similar a la Heliconius Clysonimus montanus, que observé  por primera vez en El Roble de Santa Bárbara de Heredia, pero con colores diferentes. Voy a tratar de investigar su nombre.

Nyctidromus albicollis (cuyeo).
Las mariposas me interesan, su estudio es una de mis aficiones, desde hace unos dos años, cuando logré criar una monarca desde el huevo hasta el adulto, luego de aquirir una de las plantas hospederas, Asclepias physocarpa (chayotillo de aire).

Puede leer al respecto en mi blog: 

Heliconius___.
Papilio polyxenes.
Dryadula phaesuta.
Junonia evarete.

No logré ver ninguna larva, ni pupa, ni capullo de polilla. 
Heliconius Charithonia.
Había leído que la "polilla de la muerte" (Ascalapa odorata) y la   "cuatro ventanas" (Rothschildia lebeau), que han llegado a mi casa, se camuflan muy bien con la corteza de algunos árboles, pero no las logré mirarlas.

Quizás se requiera un recorrido con mayor cuidado y, desde luego, un ojo mejor entrenado.
Me gustaría volver de noche, no solo por la fauna nocturna, sino también para observar estrellas. 

Si desea leer sobre Astronomía, incluyendo un almanaque de eventos astronómicos, le aconsejo visitar mis otros blogs: 

¿Sabe donde puede ver esto?

lunes, 11 de junio de 2012

Esas cosillas de la vida: las computadoras


Obra de teatro
Por Marie Lissette Alvarado
(8 de abril de 1986)
I acto
En la casa de una familia de clase media, aparentemente común y corriente. La madre de mal gusto para vestir, usa ropa ridícula, está absorbida día y noche por la radio. El padre; un alma de dios, un conformista y pasivo mediocre, lo que haga su hijo está bien, aunque no sea lo correcto.
El hijo, llamado igual que su padre, Juan José, le dicen Juanito y quiere sobre todas las cosas una computadora.
Al fin un día entró Juanito con su codiciada computadora que se la choriceó a un amigo en turbios negocios; la única excusa que dio fue que la consiguió en una compra y venta.
Juana, su madre, como de costumbre está escuchando la radio, masticando chicle y desatendiendo sus deberes de esposa, madre y ama de casa. Mira a su hijo al que siempre le llama nene llegar a la casa en forma misteriosa y con un gran paquete. Con  voz  exaltada, pero  perezosa se dirige a su hijo.
(Juana): Oye nene… ¿Qué es eso?
(Juanito  con un tono despistado, trata de evadir la pregunta de su madre con otra pregunta): ¿Qué cosa mami?
(Juana): ¡Eso que llevas entre las manos hombre!
(Juanito): Es el último grito tecnológico, y le dicen el ombligo.
(Juana, pregunta con extrañeza):
¿El ombligo?
(Juanito): Si… porque todos tienen uno.
(Juana): ¡Suave, suave! ¿Y de donde conseguiste ese cachivache, ombligo o lo que diantres sea?
(Juanito): ¡Ah!... un amigo me ayudó a hacer el chorizo… digo la compra y… aunque con un poco de sacrificio la conseguí.
(Juana, bajando el volumen del radio, pone sus manos sobre la cintura, dice con cara de enojo.): ¿Y a qué sacrificio te refieres?... ¿En qué enredos o jaranas te has metido?
(Juanito): ¡Oh mi máma!... por una computadora yo sacrifico hasta la vida.
(Juana): ¿Qué me cogistes?
(Juanito): Nada mi máma.
(Juana): No me mintás porque cuando lo descubra te va a ir bien feo, ya sabés como soy cuando me enojo Juan José, así que más vale que aflojés y me digás la verdad.
(Juan; acorralado por las amenazas de su madre le confiesa con cara de arrepentimiento): ¿Recuerdas las viejas joyas de agüelita y los dientes de oro de agüelito?
(Juana): ¿Qué hicistes?
(Finge que se descompone): ¡So bruto, te debería de matar; qué sacrilegio!
(En su enojo toma lo primero que tiene a su alcance –el radio- para reventárselo en la cabeza a su hijo, pero al ver que es su adorado radio, se arrepiente y lo acaricia, mientras que Juanito que se había encogido de hombros, abre un ojo y al verse fuera de peligro se endereza.)
(Juanito): ¡Pero mamita!, no estás viendo que las computadoras son ahora una parte vital de nuestras vidas y además me irá ayudando en mis estudios, en mi desarrollo intelectual y… además. (Hace gestos de que la está convenciendo.)
(Juana;  resignada  y con lágrimas en los ojos le indica a su hijo que se detenga y mueve su cabeza para mostrarle que la convenció): Bueno (suspira) al fin y al cabo es para mejorar tu futuro.
(Mira hacia arriba, hace una oración y les pide perdón a sus difuntos padres por lo que hizo su hijo): Mis negritos… perdónenlo porque no sabe lo que ha hecho, pero piensen que es su nieto, ¡y que por él… todo!
(Juanito):
Gracias mi máma! (señala su habitación) no permitás que nadie la toque, porque como es de segunda no está funcionando del todo bien y luego algo malo puede pasar…
(Juana): ¡Ay mijito!   Con ese basurero que tenés por cuarto, quien va encontrar esa chanchada, solo usted… pero bueno, está bien nene.
(En ese momento entra Jacinto, el hijo menor – tres años menos que Juanito. Es muy atarantado y despistado como el papá.)
(Juana vuelve a encender la radio, nota su presencia y le dice):
¡Jacinto… Jacinto!, que por orden de tu hermano no le toques el ombligo para nada.
(Jacinto ante lo que oyó pone cara de sorprendido y se rasca ligeramente la cabeza, encoge momentáneamente los hombros como si nada y dice): Tá bien… ma.
(Juan José Chapón; entra casi al mismo tiempo el esposo y padre, algo desaliñado y cansado del trabajo. Se acerca a su esposa, la besa en la mejilla para saludarla. Juana, sentada en su sillón favorito y apenas si desatiende la radio): ¡Hola mi amor!
(Juana le dice con cierto desgano): Hola Juan.
 En ese momento parece regresar a la realidad, se percata de la hora y con un gesto de aparente admiración dice): ¡Ay no!... La comida.
(JJ): ¿Qué… Otra vez…?
(Juana): ¡Ay Juan Chepe, qué pena!... pero no te preocupés ya te preparo unos bocadillos y un fresquito (sale corriendo hacia la cocina).
(JJ): Pues ni modo…
(Sube un poco el tono de su voz y habla en dirección de la cocina para que le escuche su mujer): Pero de vez en cuando sería bueno comer comida casera, preparada por tus manos, y sentarnos a la mesa como la gente.
(Juanito; llega a la cocina, su madre sigue atarantada, intentando preparar algo para su esposo, y lleno de emoción le cuenta a su madre sobre los avances que ha hecho en su computadora): ¡Oye má!  Vieras todo lo que he aprendido en la comp…
(Juana; colérica): Ay nene! Como se te ocurre molestarme en este momento con cosas estúpidas y sin importancia, no ves que ni siquiera tengo lavados los platos de ayer, tu papá ya llegó y me pescó sin la cena preparada, estoy viendo que preparo rápido para llenarle la panza y que se vaya a dormir; si querés comer algo ahí después te dejo lo que sobre, pero ahora no me jodás.
(Juanito): De por sí, ya no importa ma…
(Juanito refleja tristeza y decepción, sale de la cocina y se dirige a la sala para conversar con su papá; pero es inútil, éste apenas si le pone atención entre dormido y despierto. Se levanta y se dirige a su habitación y enciende su computadora para hablar con alguien): … ¡Oh mis tatas!
(Computadora; Juan sentado frente a ella;  la enciende pero se queda un momento pensativo; de pronto la computadora le responde): ¿Qué te ocurre Juan?
(Juanito): Pues que ellos no me ponen atención, no les importo y esa es la pura verdad!
(Computadora): Tú me importas, me preocupo por ti.
(Juan): ¿De veras? Gracias, la verdad es que tenerte conmigo ha sido las mejor experiencia de mi vida. Bueno,… (Mira el reloj acongojado) Tengo que irme pues mi novia me espera.
(Computadora): ¡No te vayas! No me gusta que me apagues y me dejes sola, … yo soy todo lo que necesitas.
(Jacinto entra inesperadamente  a la habitación y le pregunta a su hermano): ¿Qué es eso, por qué estás hablando a solas?
(Juanito): Nada… ¡aquí ni te metás!
(Jacinto sin poner atención a su hermano se acerca curioso y dispuesto a tocar): Qué bonita,… ¿qué es?
(Juan colérico le pega en la mano y le dice sentenciándole con el índice de su mano): ¡Te digo que nada idiota!  Y no te atrevas a tocarla porque no respondo.
(Jacinto se asusta y se retira, así también velozmente se va Juan a donde su novia.)
II Acto
(Juan tenía que encontrase con su novia Josefa desde hacía una hora.
Su novia es una muchacha sencilla y de poca educación, para ella carece de valor charlar sobre asuntos de computadoras o programas. Para ella el noviazgo es para entregarse al amor y albergar la esperanza de llegar a casarse, criar hijos y engordar frente al televisor. Josefa da muestras de impaciencia mientras espera en su punto de encuentro. Poco a poco la dulzura de su rostro se va desvaneciendo. Constantemente y con angustia mira el reloj y balbucea algunas barbaridades para aplacar su cólera. No se percataba  que Juan llega por detrás y de sorpresa salta como un conejo a su lado y dice.)
¡Mi amooooorrrr!
(Josefa se sobresalta, se toca el pecho del lado del corazón, lo mira sobre exaltada y le grita): ¡Bruto, casi me matás del susto!
(Juanito se ríe de su gracia, la abraza y con un beso se disculpa): Perdona que me atrasara es que de camino me topé con un compa que me prestó este libro que explica cómo manejar las computadoras, ¿No te había contado que me conseguí una?
(Josefa con el menor interés responde): ¿¡Ah! de veras? ¡Qué interesante! (Pero aunque quiso en ese momento buscar algo de amor para que Juan olvidara el tema, este continuó con ferviente entusiasmo.)

(Juanito): … También me prestó este juego electrónico portátil, mira qué lindo, y eso no es todo, ¡es que está  chivísima!
(Josefa con mueca de desprecio y con un tono de voz que da a entender su hastío al respecto): Si, ya te dije que es muy lindo.
(Juanito ensimismado con el aparato no le prestó la mayor atención, cosa que su novia consideró muy ofensivo y salida de sus casillas le dice muy determinada.)
(Juana): Oíme bien Juanito, venís a verme a mí o a jugar con esa cochinada.
(Juanito): ¡No es una cochinada, nena! Solo quería terminar este nivel para salvarlo y ya. Además la tecnología nos lo proporciona para disfrutarlo al máximo, eso para mí es bueno y lo disfruto a mis anchas.
(Josefa trata de controlar la situación y un tanto seductora le dice): ¿Y yo… Tampoco tengo derecho de disfrutarte… un ratito a mis anchas?
(Juanito reacciona por un momento y actúa dulcemente y la abraza): Claro que si… ¡Mi amor!
(Pero justo a las espaldas de Josefa, Juan empieza a leer en voz baja el libro que le prestaron. Josefa al darse cuenta se separa de él furibunda, moviendo los brazos y caminado de un lado para el otro explota en llanto).
(Josefa): ¡Es el colmo!... ya no te importo, ni soy interesante para ti, soy como una piedra. (Juanito; confundido con la reacción de su novia): No mi amor, no es para tanto…
(Josefa): Sí… No lo niegues, creo que si tuviera alambres y circuitos estarías enamorado realmente de mí.
(Juanito): No digas eso…
(Josefa): Tú eres el que se ha convertido en una máquina insensible. Estúpido… No quiero volver a verte. (Se retira muy molesta, aún llorando y a paso marcado.)
(Juanito no sabe cómo reaccionar, se siente desorientado y perplejo):
 ¡Mujeres! ¡Quién me tiene a mí metiéndome con ellas! (Le grita a Josefa.) ¡Tu eres la estúpida, no sabés lo que te acabas de perder! (Se retira para su casa diciendo para sí mismo). ¡Volverá!... apenas se le pase la chicha… ¡Volverá… todas lo hacen!

III Acto
(Juanito regresa a la casa entra arrastrando los pies, cabizbajo, tira la puerta y se dirige lentamente a su habitación.
Juana como siempre pegada a su radio pero se da cuenta de que su hijo tiene problemas y cosa que nunca había hecho en su vida intenta infructuosamente establecer un diálogos con su hijo).
(Juana): Nene, …¿Qué te ocurre?
(Juanito ni la mira y le responde en voz baja): Nada.
(Juana se acerca a su hijo y lo intenta abrazar): ¿Pero esa cara mi vida?
(Juanito reacciona agresivamente quitándosela de encima y con gestos de animal herido contesta): ¡Nada! … No me pasa absolutamente nada. ¡Dejáme en paz!
(Sin palabras Juana vuelve a su lugar y sigue oyendo radio.
Juan entra a su habitación, se acerca a su computadora, la enciende, y luego le pregunta con temor):
¿Me querés,… Te importo?
(Computadora): … Si… Te quiero.
(Juanito): … Uy que feliz que me hacés, sabés lo preocupado que estaba de que no me respondieras.
Fíjate que mi novia ya no me quiere, a mis padres no les importo, ni les interesa lo que hago, ni me comprenden.
Me siento solo, vacío, siento miedo en el cuerpo y frío en corazón, es un temor a sentirme invisible en este mundo.
(Computadora): No te preocupes debes confiar solo en mí, jamás te defraudaré porque soy tu amiga, te seré siempre fiel y a tu servicio las veinticuatro horas si es necesario.
Recuerda que los seres humanos son malos e imperfectos; en cambio yo te daré conocimientos, entretenimiento, buscaré lo que necesites y te ofreceré todas las posibilidades para que te realices.
Tomaré las decisiones que dirijan tu vida por ti, porque me preocupo e intereso en ti.

(Juanito; en un gesto de alegría; por fin cree encontrar a alguien o algo a quien darle su cariño, obediencia y absoluta confianza, y muy complacido le da las gracias y se despide): Gracias. No necesito a nadie más a mi lado, contigo me siento seguro de mí mismo. Por ahora te voy a apagar, buenas noches, hasta mañana.
(Al despedirse Juanito no se dio cuenta de que su hermano estaba escondido observándolo.)
(Jacinto; monólogo):
Estoy solo, mi hermano nunca me trata bien, ni me deja acercarme a sus juguetes. No importa lo que yo haga, no importa lo que me esfuerce por caerle bien y ayudarle, siempre quedo mal con todos y a se viven humillándome. Veré si su nueva amiga, también quiere ser mi amiga y tome las decisiones de mi vida. Entonces ya no me preocuparé más. Mañana apretaré ese botón rojo. Nadie se dará cuenta, Juanito y papá estarán afuera y mi mama; … pues con la oreja pegada al radio.
(Es la mañana siguiente Juanito, Juan José y Juana, cada uno por su lado toman café.)
(Jacinto; curioso e imprudente entra a la habitación de su hermano, se acerca a la computadora le  habla tímidamente):
¡Hola!
(La máquina no responde, se acerca más y dice):…¡Hola!, me llamo Jacinto… soy el hermano menor de Juan; ¿quieres también ser mi amiga?
(Le aprieta todos los botones, conecta y desconecta cables). ¿Estás dormida aún?
(Las travesuras de Jacinto ocasionaron un cortocircuito, la sobrecarga lo alcanza ocasionándole un shock y dejándolo inconsciente  tirado en el piso. El escándalo y como se fue la luz en la casa, todos llegan al cuarto de Juanito).
(Juana al ver su hijo tirado en el suelo y sin acción alguna se lanzó llorando sobre su hijo, mientras que Juan se lanzó sobre su computadora que ahora inservible solo echaba humo):
Jacinto, Jacinto, mi vida, mi cielo. Háblame, decime algo. Juan, Chepe… andá a llamar a la ambulancia, corré hombre, corré.
(Juanito  examina la computadora y ve que no funciona, se vuelve hacia su padre y le mira con desesperación): Mi tata, la máquina no sirve porfa, llámame primero al técnico… Pá nunca te pido nada, te lo suplico es una emergencia… Ayúdame.
(JJ aturdido por las súplicas de ambos titubea y no sabe a quién llamar primero, piensa unos segundos, mientras los otros le gritan.)
(Juana): Juan Chepe, la ambulancia, la ambulancia.
(Juanito): El técnico, el técnico.
(Juana): Pero movete Juan Chepe… ¿o te quedaste pegado al piso?
(Juanito): Pá…, llama al técnico, que sin la compu  yo me muero, es toda mi vida.
(JJ): Juana…, yo creo que mejor llamo al técnico para que el nene no sufra tanto… y luego llamo a la ambulancia… Ya vengo.
(Juana no daba crédito a lo que escuchaba, y boquiabierta se desmaya).
(Juanito; al escuchar a su padre se vuelve feliz y acaricia a la computadora como para confortarla; en ningún momento se preocupa por la situación de su hermano): Tranquila amiga, ya te van a arreglar, no te preocupes, yo nunca te fallaré, te seré siempre fiel.
(Juanito le da un beso a la computadora, termina el acto).


Otros cuentos: 
La tinaja de Guaitil (tres partes):
El sueño de Chiang Tsú: http://astrovilla2000.blogspot.com/2011/11/el-sueno-de-chiang-tsu.html ,