sábado, 14 de febrero de 2015

Hilos invisibles (1. jav)

Los Museos del Banco Central, que están en los Bajos de la Plaza de la Cultura, Avenida Central y 2dª, Calle 5ta, tienen en este mes de febrero la exhibición Casi Invisibles: Innovación-ruptura-transgresión.

Es una muestra que reúne obras de artistas de diferentes generaciones que innovaron, transgredieron y rompieron las formas usuales de representar la realidad costarricense; haciendo visibles asuntos culturales, sociales, económicos y políticos que habían sido invisibilizados históricamente (sic.)
Relacionada con esta exhibición, se está desarrollando durante la segunda y tercera semana de febrero, el taller interdisciplinario Hilos invisibles, al cual estoy asistiendo.
Les cuento que en las primeras dos reuniones encontré algo totalmente inesperado, pero muy agradable:

  • Escuchamos a "Benjamín", un fotógrafo ambulante y caminamos con él a los sitios donde ofrece sus servicios profesionales.
    Entramos a cafeterías, restaurantes, sodas y bares. Algunos nos atrevimos a tomar fotos (respetando a clientes y solicitando permiso primero), yo hasta conversé con dos o tres, algunos al vernos con cámaras fotográficas pensaron que éramos turistas extranjeros.
    Es muy interesante analizar la actividad de clientes y empleados que se encuentran en esos sitios, de 12 a 12.
    De seguro pasamos y los vemos, pero no los miramos, "son invisibles", o así los tratamos, no nos detenemos a meditar sobre los cuentos, historias o historietas que hay dentro de cada uno de ellos.
  • Salimos con "María", una muchacha de unos treinta años, creo que nació en el campo y se vino a trabajar a la capital hace unos 8 años. Ha desempeñado diversos trabajos, en un hotel, cuidando niños, vendiendo artículos por la avenida y entregando volantes (!volanteando!).
    Tiene un conocimiento literario, mucho superior a un universitario promedio.
    Por su actividad, María conoce y recuerda con cariño varios sitios de San José: el roble sabana en la esquina del Museo de Oro, la Plaza de la Cultura y sus palomas, la fuente del reloj que no da la hora, las ventanas de la Universal, la esquina del Parque Central frente al Melico, los pericos, los faroles, los músicos de hierro, la rotonda frente a Radio María, el pasaje entre La Españolita y la Armería Polini, la antigua esquina de "Monumental", la reunión de tertulianos al sur del Banco Central, la venta de flores frente al Banco de Costa Rica y la esquina sureste del Mercado Central.

    A todos esos sitios acompañamos a María, mientras ella con un megáfono regalaba la lectura de poesía y trozos de cuentos a quienes circulaban por allí, entre 3 y 4 de la tarde.
    Nosotros (15 participantes) colaboramos "volanteando" fragmentos literarios a esos "invisibles" que se nos cruzaban en el camino, algunos se detuvieron a escuchar, otros lo recibieron y siguieron, tres o cuatro preguntaron
    ¿qué es eso?, y unos cinco no lo aceptaron.
La exposición en el Museo está muy interesante, visítela, pero no se pierda la de "Durero".
Quizás se interese por alguno de los invisibles que se crucen en su camino, y hasta pueda visualizar algunos hilos, como estos tres que yo me imaginé.
Gracias a esos invisibles, que sin o con su permiso, tuvieron la amabilidad de aceptar mi fotografía y permitirme imaginar algo más de lo que veo solamente con mis ojos.

 
La espera (1)
¿Por qué tarda tanto?

Juan Martínez tiene 19 años, no terminó el colegio y de momento no tiene trabajo.
Sus padres le dan una módica suma de dinero, a veces, y le compran ropa. Su comida y dormida la tiene asegurada en su casa, en Guadalupe, cerca del cementerio.
Tiene una novia que vive en Aserrí, es mayor que él, 26 años y trabaja en la Librería Francófona. Sale del trabajo a las 4:55 de la tarde y Juan la espera cerca del Teatro Nacional, lunes, miércoles y viernes.
Juan viaja en bus desde su casa y a veces hace el recorrido caminando, hasta el centro de San José. Llega a las 2:15 de la tarde y desde esa hora, hasta el encuentro con Yessennia, camina tres veces la avenida central, desde el antiguo Cine Capri hasta el Mercado, deteniéndose en casi todas la ventanas de las tiendas a uno y otro lado de la avenida. De vez en cuando, si ya ha visto un artículo que le interesa y ha ahorrado el dinero para comprarlo, lo hace.
Le fascinan los juegos de video, en su casa tiene un PlayStation y eso que está  leyendo son las descripciones de los personajes de "Mortal Combat 13". Pero este juego no lo compró él, se lo regaló Yessennia el viernes anterior, porque cumplió años.
Lo vemos absorto en la lectura, casi no respira ni pestañea, no mira hacia ningún lado más que hacia el CD, no escucha los gritos de las vendedoras de “claro” ni de “colbi”, ni el revoloteo de las palomas, ni a los vendedores de maíz.
No percibe las finas gotas de la primera lluvia del año, ni el olor a orines que dejaron los que pasan la noche deambulando por la avenida 2 y los alrededores del Gran Hotel Costa Rica.
Son las 15:54 del lunes 9 de noviembre, ha leído cinco veces de corrido la descripción del juego, en español y en portugués y se ha entretenido dos veces siguiendo los símbolos chinos. Solo interrumpe su lectura metódicamente cada 7 minutos, mira el reloj y saca la cuenta del tiempo que le falta para encontrase con Yessennia; en este momento: 1 hora y seis minutos.
¿A dónde irán después de las 5 de la tarde? Siempre ha sido, por cuatro meses, a la parada de Aserrí, pero hoy Juan tiene la corazonada que será a otro lado.
Bueno, a la hora que tomé la foto quizás ninguno de los tres lo sabemos.

Toda una dama acompañante
¿Quién es Silvia?


Para los amigos soy sólo Silvia, tengo 67 años y 9 meses, bueno  los meses no son de embarazo, a mi edad ya no se puede.
Vengo aquí, al Bar La Moderna, martes, jueves y sábado, de 2:30 a 6:45, casi siempre sola, pero tengo el récord de que a las 3:05 ya he tenido un compañero de mesa. Sólo acepto “terceraedades” igual que yo, de vez perdida un pollito “cosposón” de 40. Prefiero a los ticos que a los extranjeros, aunque si he tenido acompañantes “gringos”, “mesies” y sólo una vez un "chinito mandalín". Nunca un centroamericano, pero si muchos suramericanos, “chees” y “mapuches”.

Durante las más de cuatro horas que paso aquí en “La Moderna”, me tomo cinco cervezas Imperial y como unas 10 “bocas”, pero nunca he pagado una sola, me invitan los compas, y en los días malos el patrón del bar me invita, -pero solo una- y con boca de lengua.

Conozco a Benjamín, lo he visto una que otra vez, pero nunca me ha tomado una foto en cambio a usted más bien se la pedí, porque me cayó bien, parece que sos un roquillo pura vida.
¿Lo veré de nuevo aquí otro día?
¿Qué hago aquí, cuál es mi trabajo?
Pues soy una acompañante; proporciono conversación agradable, excepto política, religión y fútbol.
Hablamos del costo de la vida, de la moda, música, noticias interesantes, chistes de “Abelito” y de “Luisito”, que siempre están muy sabrosos y creativos, pues nunca les falta una metida de pata.

La compañía es mutua, pues vivo sola, tuve un compañero y una hija de 32, pero ella está con su papá, por lo que yo, a veces, también soy como un acompañante para mi misma; si estoy  algo "depre" supongo que coloco mi rótulo imaginario viendo pa’dentro, pal'gasto.
Así que mi lema puede ser yo te acompaño y tú me acompañas, no recibo dinero, pero tú pagas el consumo. Tengo una pensión, con la que pago casa y me compro los chuicas, los tiliches para la cara y pago los pases.
Si vienes otro día, recuerda m-k-s (¿metro-kilogramo-segundo?, me hizo gracia la alusión al sistema de unidades), aquí me encuentras, bueno seguro que será solo para la foto, porque si llegas tarde como hoy, después de las 3:15, ya yo tengo un compañero.
Recuerda: -sólo Silvia-.
Sexo no..., bueno quizás sí una vez al año, o antes si hay peligro de muerte.

La espera (2)
¿Cuántas más igual que ella?

Son las lindas saloneras de bares, restaurantes, sodas y cafés, que hay en San José (en Costa Rica y en todos los pueblos del mundo).
Todas novias cotidianas de la vida, hijas, madres y hermanas, solteras y casadas, hay de todo, pero en su mayoría “jefas de su casas”.
Ella es Elena Villalobos y trabaja la jornada de 2 de la tarde a 10 de la noche (hasta que cierran), en la Soda El Parque.
Tiene 35 años, es de contextura mediana, como me gustaban hace 40 años. Se mueve con gracia entre las mesas, recogiendo “las órdenes” y llevando “los pedidos” a los clientes. Siempre luciendo impecable su uniforme: pantalón y chaleco negro, blusa blanca, lápiz y libreta en su mano derecha, un azafate en la izquierda, siempre con una sonrisa, enmarcada en un bello rostro, que ha madurado con los años, como el mejor  vino chileno.
A todo los recibe con “buenas tarde amor, qué le servimos, el especial de hoy es…”.
Solo que Luis, un “terceraedad” muy tradicional y asiduo cliente, antes de que termine corta su discurso y le responde “lo mismo mi amor”, y ella sabe exactamente lo que es: una mora en leche y medio arroz con pollo, que ya el cocinero también se lo sabe de memoria y lo tiene listo a las 3:30, para que Elena se lo sirva a las 3:32.
Elena es inteligente, amable y culta, que no es lo mismo que alto grado de escolaridad, eso se le nota. Tiene capacidad para conversar, -solo un poquito- dice, porque el patrón no lo permite. Puede hablar sobre temas de actualidad y si no conoce alguno, muestra su radiante sonrisa de labios rojos y dientes perlados, moviendo su cabeza con la sapiencia de un búho, con eso me basta.
Se salió del colegio cuando estaba en noveno, pero ahora, se mantiene al día porque lee el periódico, aunque no ve tele, no le gusta. Siempre ayuda con la tarea a su hija Laura que está en séptimo en el Colegio Superior de Señoritas.

A propósito aquí viene Laura, que todos los días al salir del “seño” y camino a la parada de “Lomas” en la “Coca Cola”, pasa a la soda para irse “con tanque lleno” a estudiar y hacer tareas en su casa.
Yo miré a Elena durante cinco minutos, anduve por ahí con mi cámara buscando una imagen que no lograba encontrar, entonces le pregunté si podía tomarle una foto, a lo cual accedió entre emoción, inicio de amistad y duda.
Cuando me retiraba, me dijo de lejos: “bueno amor, venga un día de estos, siempre estaremos aquí para servirle, pase a tomarse un cafecito y a comerse un buen zánguche”.

jav

martes, 20 de enero de 2015

Las pintas de 2015

Colaboración de Marie Lissete Alvarado H.

Siempre a principio de año observo cómo se comporta el tiempo durante los primeros 19 días.
¿Por qué razón? Simplemente para recordar una vieja tradición que seguían fielmente mis padres y abuelos.
Mi padre nació en 1910, sin embargo, mi hermana menor y yo nacimos en el otoño de su vida; así que era muy natural para la familia escuchar frases, o palabras que  hoy en día la mayoría de las personas ni siquiera  conocen su significado.

Tal vez  habrá alguien que aún recuerde lo que significaban las pintas.

Era un método, supongo que no muy confiable, que tenían  especialmente los campesinos para pronosticar cómo se comportaría el clima durante cada mes, en el año de la observación, todo comprimido en los primeros 19 días de enero. 
Creían que por medio de la simple observación del tiempo en ciertos días, podían predecir si el mes sería seco, o con lluvia y hasta si habría tormentas e inundaciones. Tomemos en cuenta que a principios del siglo 20, y más atrás, las personas de campo no tenían acceso a los informes del Instituto Meteorológico Nacional (http://www.imn.ac.cr/boletin_meteo/BMETACTUAL.pdf), 
tal como lo hacemos ahora, ni mucho menos utilizar la aplicación (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.CaNuArts.imn2&hl=en),
que fácilmente se puede descargar en la mayoría de los dispositivos móviles inteligentes.
Tampoco tenían la radio, ni la televisión y los informes por Internet ni se soñaban.


La mayor parte del tiempo los pronósticos de mi padre no eran certeros, o cuando llegaba el mes, ya no recordaba fielmente lo que con tanta atención había observado. El cielo era su único aliado, para tratar de prever un medio de protección para sus cultivos.
Lo interesante del asunto es que en un país como el nuestro, con tantos microclimas en regiones vecinas, y por consiguiente con posibles observaciones dispares,  entre el "pintor" de Naranjo y el de Sarchí, por ejemplo, seguro resultaban tantas pintitas en el calendario que no cabían en la página del almanaque de dicho mes.

Según mi papá y sé que así lo hacían, o hacen,  todos los que pretenden predecir el tiempo por medio de las pintas, el asunto va así:

Los primeros 12 días representan cada uno de los 12 meses del año, 
de enero a diciembre. 
A partir del 13 de enero los meses se cuentan de dos en dos; 
día 13: enero y febrero,  día 14: marzo y  abril, 
hasta el día 18 que corresponde a la pinta de noviembre y diciembre.

Mi papá decía que el día 19 “pintan todos los diablos” pues ese día se hacía corresponder a todos los meses juntos. ¿Separados cada dos horas?, o mezclados, no recuerdo como los interpretaba, lo que sí recuerdo es que creía que en el día 19 podría ocurrir un drástico cambio en el tiempo.


Los antiguos equiparaban las fuerzas de la naturaleza con  entidades divinas, y en cierta forma tenían razón pues aún hoy en día somos incapaces de controlarlas. Nadie puede decir con exactitud cuándo y dónde va a ocurrir un terremoto, o cuando un volcán va a hacer erupción, por dónde va cruzar un ciclón, un huracán, o una tormenta eléctrica, dando la fecha y la hora. 

Pero ahora el conocimiento científico, basado en observaciones y mediciones de variables meteorológicas, sí permite un grado aceptable y útil de pronóstico. Para todos aquellos profesionales que con seriedad y dedicación, investigan el comportamiento de los fenómenos naturales, especialmente los relacionados con el tiempo y el clima, mi más profundo respeto y admiración.


Ahora, de manera digamos anecdótica les voy a mostrar el informe de mis observaciones hasta el día de hoy, para que jav lo publica en su blog “Viajes cuentos e historietas". 

No recurrí para hacerlo a ningún dato del IMN (http://www.imn.ac.cr/alertas/)

Mi informe es objetivo, aunque lo de "las pintas" no lo sea, también es verás, les transmito lo que yo observé; tuve el cuidado de mantener una bitácora diaria, mirando con frecuencia, durante cada día.
Solo que mi entorno es un poco particular y restringido. Vivo al Sureste de San José y mi patio solo me permite una pequeña ventana del cielo capitalino.
Es totalmente imposible que, con lo que una persona observe y registre en un día y en un sitio determinado, se pueda pronosticar la condición de tiempo, o del clima para su región, para un mes particular.


La Meteorología diaria, depende del comportamiento de la atmósfera baja de la Tierra, cerquita de nosotros. Mientras que la secuencia de los primeros 19 días de enero (y los que siguen), quizás sólo puede ligarse con la distante Astronomía. Estos días están cerca del solsticio de sur (21 de diciembre) y del perihelio de la Tierra (4 de enero), astronómicamente esos días son bastante similares, casi iguales, y su secuencia no veo como correlacionarla con patrones climáticos diferentes.

No creo que “las pintas” tengan alguna base científica que las sustente, y con todo respeto, ni lógica, solo es una tradición que ha quedado obsoleta y olvidada por la gran mayoría.
No por ello la vamos a dejar perderse como muchas otras cosas que la tecnología aplastó con su paso incontenible.
Hice este recuento con cariño para revivir una apreciada costumbre de mi padre.


Estos son los datos, escritos a la usanza de mi casa, no con el vocabulario técnico del IMN:
  •  1 (enero): Mañana soleada y parcialmente nublada, se mantuvo brisa fresca.
  •  2 (febrero): Parcialmente nublado y en la tarde una leve llovizna de corta duración e intermitente.
  •  3 (marzo): Despejado, soleado, muy caliente. Despejado durante la noche.
  •  4 (abril): Parcialmente nublado con fuertes vientos. Llovizna a las 22.
  • 5 (mayo): Mañana soleada, con fuertes vientos, lo que provocó bajas temperaturas. Noche parcialmente despejada manteniéndose las bajas temperaturas.  
  •  6 (junio): Mañana soleada pero con fuertes vientos, lo que provocó bajas temperaturas, noche parcialmente despejadas y algo frías.  
  •  7 (julio): Mañana parcialmente nublada y fría, al mediodía se pudo disfrutar de un poco de sol pero ello no permitió que la temperatura se elevara lo suficiente para sentirse confortable, noche parcialmente nublada, pero hacia la madrugada se despejó totalmente.   
  •  8 (agosto): Posiblemente por haberse despejado la madrugada, la mañana se mantuvo soleada y fresca, el resto del día no presentó drásticas variantes de temperatura, por lo que lo consideré un día fresco. Al principio de la noche  el cielo estuvo despejado, pero mientras las horas avanzaban volvió a tener dispersos bancos de nubes.
  •  9 (setiembre): Mañana soleada, pero cerca del mediodía parcialmente nublada; los vientos corrían moderadamente, pensé que podría llover pero no fue así.
    La  noche se mantuvo parcialmente nublada. 
  •  10 (octubre): Amaneció nublado y algo frío para mi gusto, así se mantuvo el resto del día y de la noche, tampoco llovió.
  •  11 (noviembre): Mañana parcialmente nublada y fresca, se mantuvo una brisa moderada, los bancos de nubes predominaron el resto del día y volvieron los vientos con moderada intensidad, la noche parcialmente despejada y muy fría.
  •  12 (diciembre): Mañana soleada pero con vientos moderados, el resto del día estuvo parcialmente nublado, a pesar de estar fresco la calidez del sol permitía momentos agradables de calorcito, la noche continuó parcialmente despejada pero no tan fría como suponía.   
  •  13 (enero y febrero): Soleado, caliente en la mañana y algo más fresco para la tarde, la noche se mantuvo nublada. La madrugada estuvo parcialmente nublada.
  •  14 (marzo y abril): Soleado, tarde parcialmente nublada al igual que la noche.
  •  15 (mayo y junio): Mañana soleada, tarde ventosa y noche parcialmente nublada.
  •  16 (julio y agosto): Nada de lluvia. El patrón del tiempo similar al día anterior.
  •  17 (setiembre y octubre): No llovió, por el contrario, mañana fresca y soleada, tarde muy ventosa y nublada al igual que el resto de la noche.
  •  18 (noviembre y diciembre): Bajas temperaturas y fuertes vientos predominaron durante casi todo el día, a eso del medio día percibí por un corto lapso de tiempo lo que llamamos popularmente un “pelo de gato” (leve llovizna), la noche continuó nublada.
  •  19 (¡todos los meses!): A pesar de que esperaba por lo menos una lluvia leve, el día se mantuvo parcialmente nublado, cerca del mediodía hubo un poco de sol. A las 21:15 comenzó una lluvia débil.
Si estuvieran mis padres o abuelos vivos posiblemente dirían con angustia:-“¡Que Dios nos agarre confesados! la sequía será muy dura durante todo el año”.

Hay un lugar a unos metros de mi casa, desde el cual tengo casi los 360° de horizonte, excepto al sur.
En algunas ocasiones vi, durante “las pintas”, cómo enormes bancos de nubes se asentaban por el Este hacia el Norte, o cómo el viento asentaba en las montañas las nubes por el Sur y hacia el Suroeste. Pero siempre se mantuvieron  bajas, como si intentaran superar las crestas de las montañas  para deslizarse hasta las bajas regiones, pero algo las retuvo.
Si ello significa que lloverá en las zonas montañosas  que rodean el valle central, permitiendo que los niveles del agua no mermen en nuestras casas,  zonas de cultivo o crianza de animales, no lo sé, pero estaría muy bien. Pero si no será así, ¿podríamos temer una fuerte escasez del valioso líquido?
No soy pesimista y mucho menos quiero alarmar a mis vecinos, pues las pintas solo existen como una antigua y folclórica tradición.

Le recomiendo que consulte a su meteorólogo favorito.

Solo como un agregado de última hora y fuera del conteo pintado, nada más como una referencia complementaria; en las primeras horas de hoy, cayó en mi barrio lo que podríamos considerar la primera lluvia del año, no muy fuerte, no por mucho tiempo, pero mis plantas amanecieron felices.

Referencias adicionales:
Instituto Meteorológico Nacional: http://www.imn.ac.cr/ ,
AccuWeather.com (Costa Rica):
http://www.accuweather.com/en/cr/costa-rica-weather
Windy:  https://www.windy.com/?9.933,-84.083,5,i:pressure

sábado, 20 de diciembre de 2014

¿Por qué “Gata” solo podía ser gata?

Gata”, ese es el nombre que le damos, es un ejemplar de la raza “pelocorto americano(http://www.cfainc.org/Breeds/BreedsAB/AmericanShorthair.aspx), que vive en la casa de mi amiga Marie, es la mascota felina de Paola. Pero hay algo más, ya les contaré.





Gata me agrada mucho, es un poco reservada no solo conmigo, sino también con las otras personas de la casa, pues nos brinda una amistad con respeto y con límites bien marcados.
Ha permanecido todo el tiempo dentro de los linderos de la propiedad, a pesar de que por el jardín interior podría salir a visitar el vecindario. A veces le gusta salir un rato por la puerta del garaje, pero nunca ha intentado cruzar la reja, solo sube por la escalera y se queda allí un rato, contemplando los movimientos de autos, personas, y uno que otro gato o perro que se dejan ver en las casas vecinas.


Le gusta hacer sus siestas en un sillón del segundo piso y ha aceptado como límite autoimpuesto un tapete, del cual no se sale.
No rasca sus uñas contra los muebles, ninguna alfombra ni pieza de madera ha sufrido daños, le gusta hacerlo contra un carrete de mecate que Marie le construyó, o contra el tronco de un árbol del patio.








Gata tiene varios juguetes, con los que se divierte, dos ratones y una bola de estambre, pero cuando termina de jugar, éstos quedan casi en el mismo lugar, no los deja tirados por  toda la casa. 
Además está aprendiendo a convivir con “Orión”, un conejo y antiguo residente, que de seguro tenía ya mucho territorio marcado. A veces se “enjachan”,  se corretean guardando la distancia, pero la mayor parte del tiempo se ignoran.
También me agrada porque come bien su alimento, sin melindres, supongo que ya sabe que ese concentrado y agua es lo que hay.

Cuando llegó a la casa, se veía que estaba por debajo del peso adecuado para su tamaño y algo descuidada; por lo que sus dueñas decidieron tomar cartas en el asunto y empezarla a cuidarla con esmero y cariño.  Así que se le comenzó a incluir dos veces al día en su dieta, pequeñas porciones de pescado, pero si no hay, no hace ningún berrinche. 
Últimamente toma pequeñas cantidades de leche (el veterinario recomendó que fuera deslactozada y sin grasa), esto ha permitido que en poco tiempo haya aumentado su peso.

Se le desparasitó y se le han puesto las vacunas de rigor para asegurarle una buena salud, lo cual ha empezado a ser efectivo pues se nota una recuperación asombrosa. Se le hace “paticure”(corte de uñas) cada cierto tiempo. El veterinario le calculó unos 5,5 años de edad.

Y de ahora en adelante, para su carnet de vacunas  e historial sus dueñas decidieron llamarla “Luna”. Así que para el resto de la historia la seguiremos llamando por su nuevo nombre, aunque aparentemente, a la gata no le interesa cual le pongan, mientras reciba amor, cuidados y alimentación, estará feliz y agradecida.

Cuando quiere alguna cosa diferente emite un “miau” de tono medio (mi, f= 330 Hz), o hace un acercamiento cometario, con "perihelio" en la pierna, produciendo sólo un suave roce con su rabo, muy semejante al pasaje del cometa Siding Spring por las vecindades de Marte.

Además y quizás es una de sus mejores cualidades para convivir con humanos; hace sus necesidades en la caja de arena, con buena puntería, sin producir derrames.

Por todo esto digo que Luna, es una gata bastante inteligente y educada, gracias al entrenamiento que ha recibido últimamente.
Parece sentirse muy feliz dentro de la casa y en el patio trasero, donde disfruta la mayor parte del tiempo descansando y durmiendo a pata suelta y cuando es posible, tomando prolongados baños de sol.
A Luna no se le molesta ni se le maltrata, ahora disfruta de mucha tranquilidad.

Poco a poco ha encontrado en su nueva familia la confianza para recorrer rincones y explorar, su curiosidad no conoce límites. Pero es dócil y cada vez se muestra más afectiva pero nunca abusa de ello, posee la habilidad de entretenerse por sí sola con sus pertenencias, pero si alguien está cerca y le presta un poco de atención, no desaprovechará la oportunidad para pedir que jueguen con ella unos cuantos minutos. 
Cariño es todo lo que necesita y luego luego se marcha tranquila a dormir por un buen rato.
Su pelaje corto, y con los cuidados que se le brindan siempre se ve limpio y saludable.



Si ha observado las fotos de Luna, se habrá dado cuenta que su pelaje es de tres colores, blanco, negro y café claro (aunque para algunos, éste último color es más un tono de anaranjado). 
Allí está la respuesta al por la qué Luna solo puede ser gata, no gato. Se debe a una mutación genética que solo crea hembras y se le conoce con el nombre de “calico”, que hace referencia a su patrón de colores, no a su raza.

Si la gata calico posee  color blanco exclusivamente en las regiones de sus cuatro patitas, pecho y abdomen, se les considera apropiados para concursar por una medalla a su característica belleza; pero aquellas que posean más blanco en otras regiones del cuerpo no son tomadas en cuenta  para concursos.
Parece que el gen mutante que produce ese patrón de colores, está estricta y fuertemente ligado al cromosoma x, el femenino. Por eso la combinación masculina xy casi nunca produce un macho calico,  y aunque en ocasiones sí han nacido machos calicos, éstos al llegar a su etapa adulta son estériles. El genotipo xx, siempre producirá una hembra calico y así resultó ser Luna.

Y bueno, algo de último momento, parece que Luna, al igual que sus dueñas, es zurda.

¿Sabía que el calico es el gato estatal de Maryland


Referencias adicionales:
Are Calico Cats Always Female
?,
The Genetics of Calico Cats
.