martes, 1 de noviembre de 2011

Plesiosaurios no eran dinosaurios

(Tampoco Pterodáctilos, Ictiosaurios y cocodrilos del Cretáceo)
Original publicado 16/08/2011

¿Por qué será que a los niños les gusta tanto aprender  sobre los objetos del espacio y sobre los dinosaurios?
Aunque casi nunca dicen que quieren llegar a ser astrónomos, pero si astronautas. ¿Dirán algunos que quieren llegar a ser paleontólogos?

Por mi experiencia con niños del vecindario y familiares, creo que se debe a lo grandes y pequeños que se nos ocurren que pueden ser, también a lo distantes que están en el tiempo y en el espacio, y que podemos imaginarlos, de colores, con formas caprichosas, con escamas o con plumas, etc.
Conversaba precisamente el domingo con mi nieto Juan José de ocho años, sobre las características particulares de los dinosaurios, que permiten distinguirlos de otros reptiles del Triásico, Jurásico y Cretáceo (hace 65 millones de años), que convivieron con los primeros. 
A los niños les interesa mucho esto y cuando se motivan, se vuelven expertos y no se les puede meter diez con hueco.
El artículo de La Nación nos cayó justamente en el momento preciso, para darnos una repasadita y aclarar conceptos.

Me llama la atención, sin embargo, como en menos de 15 días, periodistas encargados de divulgación científica, publican artículos que en su presentación y contenido están bastante bien, pero cometen errores en los títulos. ¿Será quizás por tratar de usar palabras que les parecen más familiares y cercanas al lector? El problema es que si no son correctas conducen a errores que los educadores tratamos de que no ocurran.
Si le parece vea las siguientes dos entradas en mis blogs, como ejemplos de este tipo de descuidos.

Además vea lo publicado en La Nación el lunes (imagen derecha, arriba), donde se hace referencia a un artículo de la revista Science, que reporta la posibilidad de que reptiles del Período Jurásico, denominados Plesiosaurios (que no son dinosaurios) parían en el mar sus crías, algo semejante a lo que hacen orcas, delfines y ballenas.
Que bueno que no se dice explícitamente que los Plesiosaurios eran dinosaurios, pero el título del artículo, algo descuidado para mi gusto, hace la asociación casi inevitable.
Con respeto les sugiero a los periodistas que cubren noticias en el campo de la ciencia y la tecnología, hacer lo que hacemos los educadores (que no tenemos por qué dominar todos los campos del conocimiento), esto es, apegarse al informe del instituto o revista científica de prestigio, donde se publicó lo referido a la investigación o descubrimiento.
Allí, aunque encontremos hipótesis que luego puedan ser desechadas (así es la ciencia), creo que no encontraremos titulares que conduzcan a errores de interpretación.

Bueno, para concluir le resumo la parte más interesante del artículo que leí en Science:  

Parece que los plesiosaurios no ponían huevos en tierra, sino que parían sus crías vivas en el mar y posiblemente las cuidaban, como hacen las ballenas.

No tenemos evidencia aún, si algún tipo de dinosaurio tenía un comportamiento semejante.
 1 comentarios:

Alberto Villalobos dijo...
Que tal Jose Alberto, me ha gustado mucho su blog. Realmente interesante,con temas de actualidad y muy bien presentado. Ya lo he puesto en mis favoritos. Le doy la dirección de mi blog por si se quiere dar una vuelta: http://hombrosdegigantes.blogspot.com/ Saludos Alberto Villalobos

Turtleart y PicoCricket

Colaboración de Marie Lissette Alvarado
Original publicado 02/08/ 2011

En este mes me inscribí en dos talleres impartidos en la Escuela de Educación de la Universidad de Costa Rica. El primero fue Tortug arte (turtleart.org ) , sitio donde puede conocer  mucho más a fondo acerca de sus objetivos, descargar el programa y visitar la galería, no solo disfrutar de los trabajos que se presentan, sino también traer  la programación de cada uno para realizarlos usted mismo y aportar parte de su creatividad si así lo desea.
¿Alguna vez escuchó o utilizó el programa logo, el de la famosa tortuguita

Diseño simple hecho con tortug-arte
Artemise; la hija del creador del programa de la primera tortuguita, continuó con la labor de su padre y  junto con un grupo de ingenieros de sistemas y programadores ha hecho de esa tortuga todo un mundo de programas con los cuales la tecnología y el arte van de la mano. Ella tuvo la gentileza de venir a Costa Rica, a impartir este curso de una semana. 
Si le gusta crear, pero piensa que no tiene habilidad para dibujar, la tortuga se encargará de ayudarle y en gran parte hacerlo por usted. La forma para programarla es muy simple y práctica. Los comandos están prediseñados en un menú, con el cual  debe tener paciencia y cuidado al utilizarlos, para darle los valores numéricos  dentro de un cierto ámbito, que requiere para ejecutar una orden.
Si su nueva mascota no hace lo que usted quiere, no se rinda, analice lo que le ha pedido, generalmente los humanos no nos hacemos entender bien dentro del mundo virtual, de órdenes  geométricas y aritméticas, donde todo debe ser muy explícito con una –lógica- secuencial.

Cuando instale el programa, encontrará que la tortuguita trabaja exclusivamente dentro de una ventana de tamaño limitado, con todo su menú al lado izquierdo y en la barra superior.
Todas las posibilidades que tiene para trabajar con ella; aparece de arriba hacia abajo al lado izquierda.

Diseño, comandos y programación
Al hacer click en cualquiera de ellos le brindará  variedad de comandos  específicos  y cada uno con su color correspondiente para que trabaje: avance, giro, retroceso, o lo que usted quiera.
  • Primer consejo (sugerencia)
    En la parte superior, siempre hay unos íconos. Coloque el cursor encima y haga click en el que representa un signo de pregunta (?), -es una ayuda-, luego cualquier ícono o comando dentro de los programas que usted toque y haga click le brindará la explicación sobre el significado, uso y  un pequeño ejemplo.


    Los colores y las llaves en las diferentes secciones del menú  ayudan mucho; se trata de tomar comandos con el cursor, arrastrarlos dentro de la ventana donde está la tortuga y soltarlos. De igual manera, si no era el comando apropiado vuélvalo a sujetar con el cursor y arrástrelo hacia afuera. Puede seleccionar cuantos comandos considere necesario, las casillas para los valores están incluidas, y se pueden escribir  o borrar dentro de ellas.
    Por cierto, en la barra superior, a la derecha hay un borrador, tenga mucho cuidado al usarlo. No es para eliminar una parte del dibujo o programa que está diseñando, como ocurre por ejemplo, con Paint de Microsoft; si le da click, borrará todo y tendrá que empezar de cero.

    Siempre arriba junto a los íconos, están las palabras, Nuevo, Abrir y Guardar, junto a éste último se encontrará una pequeña pestaña, si desea guardar su diseño es mejor que la utilice. Aparecerá guardar como…., ahí usted le dará el nombre a su trabajo y de paso indicará dónde desea guardarlo (archivo elegido), haga click en aceptar y listo.

    Aunque aparentemente su diseño ha sido guardado sin que sean visibles los comandos con los que trabajó, al arrastrar la imagen dentro de la ventana, vuelven a aparecer los comandos, de esta forma si desea continuar o cambiar algo, lo puede hacer. Si hace click en la palabra Guardar, lo hará, pero de ahí en adelante su dibujo será solo una imagen inalterable.
  • Segundo consejo (sugerencia)
    Arrastre hacia la ventana algún dibujo
    de la galería, lea y escudriñe con cuidado lo que se hizo para lograr esa figura (comandos de programación). Puede alterar los valores numéricos para ver qué efecto produce, entre más practique irá comprendiendo mejor  las órdenes que sigue su nueva mascota y entonces, anímese junto con ella a despertar su creatividad.
El segundo taller fue  PicoCricket  (http://www.picocricket.com/ ) y aunque el lenguaje que se utiliza es muy similar al de tortug-arte  no utiliza al quelonio. Directamente el cursor arrastra los programas hacia adentro y hacia afuera de la ventana, aunque utiliza comandos predeterminados con colores muy similares, ya que fue creado por los mismos programadores e ingenieros.Solo que hay un enorme detalle, el PicoCricket se trabaja forzosamente con legos, algo similar a los juguetes de MindStorm.
En esta ocasión, el curso fue impartido por la austriaca Gerid Hager, quien trabaja en un museo interactivo muy especial: Ars Electronica Center, en  Linz, Austria, le invito a que visite virtualmente este lugar, lo encontrará muy innovador (http://en.wikipedia.org/wiki/Ars_Electronica_Center%29. 
Cuando la tecnología es usada por un artista a menudo se lleva a cabo un objetivo muy diferente al de los científicos e ingenieros; utilizar máquinas que al principio han sido creadas con una finalidad y a través del arte su uso pasa a otro plano fuera de lo convencional. 
En ese museo los artistas están en una especie de interfaz entre la tecnología y la sociedad, presentando un alto nivel de creatividad artística y también técnica, por lo que se le podría denominar arte híbrido, por el carácter interdisciplinario de las obras.

El taller de PicoCricket  tenía como objetivo explorar y utilizar los elementos de lo cotidiano, aquello que está a nuestro alcance y transformar esos objetos y utilizarlos para hacer arte en movimiento.
A cada integrante  se nos prestó una caja de herramientas, con el PicoCricket (mini-computadora), un transmisor infrarrojo de la computadora al PicoCriket, sensores (luz, sonido, tacto y resistencia eléctrica), accionadores (luces de colores, caja de sonido, motor controlado y pantalla),  encargados de ejecutar órdenes programadas, cables de diferentes longitudes para entradas de USB, variedad de piezas de lego, engranajes, ligas, accesorios de diferentes texturas y desde luego el software PicoBlocks.
Mi primera impresión cuando  abrí la caja fue  ¿Qué voy a hacer con esto?  A mi mente no vino ninguna imagen ¿Cómo crear algo con piezas que tienen una forma y un tamaño definido? 
Me encanta crear cosas pero la habilidad de mis manos determina mi creatividad y con ellas he construido con diversos materiales, pero tratar de hacer lo mismo con esas piecitas, fue todo un reto.  Afortunadamente, Gerid y su colega Marc tenían una paciencia y habilidad para ayudarme a enfocar mi imaginación y lo logré.
Comprendí que los materiales de la caja era exclusivamente para darle movimiento a lo que yo quisiera diseñar y que a mi creación debía incorporarle el PicoCricket para darle vida -me sentí Guepetto creando a Pinocho-.


Así que trabajé en un proyecto individual y dos grupales, pude construir una lámpara que se encendía y apagaba con el sonido de  una palmada.
En uno de los trabajos grupales hicimos un gallo y mi compañera me ayudó con la programación del sonido. En el otro (para dos perdonas) creamos una plataforma  de lanzamiento de cohetes , desde donde  despegaba  nada menos que un Saturno V (el cohete utilizado en el Apollo 11) y que  después de un pequeño recorrido, se detenía , el cohete se elevaba emitiendo la melodía de Stars Wars (que programé), con luces  en la punta y finalmente descendía hasta reposar sobre la plataforma nuevamente.

Autómata construido en plywood.
Con un solo árbol de levas y diferentes
seguidores, para mover con una manigueta.



El programa de PicoCricket requiere de mayor dominio que Tortug-arte, ya que sus comandos son algo más complejos, pero con paciencia y práctica se puede lograr hacer programaciones muy variadas y efectivas. Todo está colocado en el mismo lugar que tortug-arte.
La cajita de materiales solo pudimos usarla en las horas de taller y  creo que no se consigue en el país.  Se puede comprar a los fabricantes  (unos $300), también algunas extras.  Tener los materiales es casi la única manera de comprobar si su programación funciona correctamente.
En realidad el taller fue muy fructífero, aprendí bastante sobre programación, a realizar obras en movimiento, valiéndome de todo tipo de material (playwood, cartulina, goma y tijeras, plastilina, piedras y alambre).  Creo que siempre es importante el aprendizaje de cosas nuevas, no importa la edad o condición física; creo que quien deje pasar un día sin aprender algo, por pequeño que sea, ese día no lo vivió plenamente.

En la Universidad de Costa Rica, así como en otras instituciones, se ofrecen excelentes alternativas para los amantes de aprendizaje variado, solo tienen que motivarse y buscar lo que se ajusta a su gusto y necesidad. Se dice que “de músico, poeta y loco todos tenemos un poco”, eso es cierto y hay que explotarlo cuando la oportunidad se aparece.

Expedición biomimésica

(Visita a INBioparque)
Original publicado 12/06/2011

Primero quiero advertirle que el adjetivo del título, seguro no se escribe así o quizás no exista, pero me gustó como suena. Si usted conoce la forma apropiada, me lo puede comentar. Si no ha leído sobre biomímesis, le aconsejo iniciar por aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Biomimesis.
Tarántula

El viernes 10 junio participé nuevamente en una gira de campo, con estudiantes y profesores del curso de Taller Integrado de la U. Veritas


Visitamos el INBioparque de 9 a 12. 
El objetivo está descrito en los documentos del curso y en cuanto lo encuentre le hago una reseña. Por el momento le digo que fue una gira de observación – el primer paso del método científico-, para apreciar la naturaleza viva, especialmente animales y plantas, para ver cómo han resuelto (con éxito y desde hace miles o millones de años) algunos de sus problemas de sobrevivencia, para que nosotros aprendamos y de ser posible, apliquemos alguna aproximación en nuestras labores de diseño.
El iNBioparque está abierto de viernes a domingo de 8:00 a 17:00, quiero regresar con un poco más de tiempo personal. La guía nos recomendó la tarde del viernes, pero hay que tomar en cuenta la posibilidad de lluvia. También puede tomar un tour auto guiado, con un excelente mapa, digamos para una segunda visita.

Esta vez tomamos el tour guiado para trece participantes, lo cual me parece bien por la primera vez, para conocer el parque. Yo me colé en uno de esos grupos.

Nos condujeron por los cuatro tipos de ambientes, el Bosque Lluvioso, Bosque Pre-Montano, los Humedales y el Bosque Seco, cada uno con sus características particulares. Me parece realmente un éxito lo logrado allí, en una pequeña finca, rodeada de ambiente urbano.
En las tres horas visitamos las estaciones de las arañas, ranas venenosas, las escurridizas iguanas, los perezosos (Choloepus hoffmanni) - que no son osos- dormitando en lo alto de árboles de guarumo, caimanes (que no se asomaron), pájaros, tortugas, serpientes y venados cola blanca, donde habían algunas crías. De paso vimos algunas orquídeas, heliconias y bromelias.

Me atrajo una planta de piñuela, que hace más de 40 años no la había vuelto a ver. En Naranjo de Alajuela, donde nací y fui a la escuela se usaba (cuando no existía el pvc) para conducir agua  de pequeños nacientes. También recuerdo que hacíamos aviones de juguete con sus hojas semicilíndricas, quitándole primeramente las puntiagudas espinas.
La visita concluyó en los jardines de hierbas medicinales y la granja, donde vimos conejos, gallinas, patos, gansos, cerdos y presenciamos el ordeño de laura, una de las cabras.

Me agradó mucho la estadía en el mariposario al aire libre, donde tienen una exhibición de pupas y unas 13 especias de mariposas, aprovechando la luz del sol para alimentarse, reproducirse, poner huevos, comer hojas (las larvas) de las plantas hospederas y colgarse como crisálidas (pupas) para en unas semanas cerrar el ciclo de su metamorfosis y volar como un adulto, totalmente desarrollado.

 

Si le interesa fascilitar la reproducción de mariposas monarca, desde la planta hospedera hasta el adulto, le recomiendo leer las siguientes entradas en este blog: (Asclepias Physocarpa, Mariposario personal , Monarcas Villalobos y Chavela-mi mariposa monarca.

1 comentarios:



la costarricense, la capitana. dijo...
muy lindo el tours..nunca lo he visitado...me gusto la alocución a la piñuela...no la conocí en Naranjo donde nací sino en DEsamparados de Alajuela donde me crié y lugar en que aterrizamos durante la guerra de Figueres..y llegué a comer la Flor de Piñuela..cosa muy sabrosa...En cuanto a las mariposas, las que merodean son las que encuentran su clase de planta preferida.

Quebrada González

(Parque Nacional Braulio Carrillo)
Original publicado 22/05/2011

El sábado 21 de mayo (¡y no se acabó el mundo!) participé en una gira de campo de un curso integrado de diseño, de la Universidad Veritas. 
Unos 150 estudiantes y 12 profesores salimos a las 9:00 de San José, por la carretera hacia Limón, en tres cómodos buses, hacia el Parque Nacional Braulio Carrillo, sector Quebrada González. He visitado otros parques nacionales, como Rincón de la Vieja y Chirripó, pero este me agrada para una visita cercana y corta; puede recorrerse en 4 horas.
 
Llegamos a las 10:15 y fuimos recibidos por Rodolfo Tenorio, un antropólogo y arqueólogo que hizo sus primeras armas en el Parque Nacional Guayabo, con más de 25 años como guardaparque y que conocí alrededor del año 79, cuando fue mi alumno en un curso de física general en la U.C.R.

Don Rodolfo nos dio una amena charla en el Aula de Educación Ambiental, que por cierto necesita que el gobierno, alguna empresa, o nosotros los visitantes colaboremos para hacerla más acogedora y acondicionada. Este guardaparque es un apasionado investigador y docente e invita a estudiantes graduados a realizar tesis o trabajos finales de graduación, en diversas áreas, que puedan tener algún tipo de impacto favorable para el sector.

Los parques nacionales de Costa Rica no se diseñaron para el turismo, sino para la conservación y creo que todos queremos que sigan así. El número de visitantes es bajo y de los fondos percibidos por admisión, solo un 15 a 18% regresan al parque para ser reinvertidos. 

El parque está abierto a los visitantes de las 8:00 a las 16:00. 
Tenorio aconseja recorrer los dos senderos abiertos a visitantes, sin salirse de ellos. Los motivos son obvios, para no extraviarse y principalmente para no encontrarse con una serpiente venenosa.
Dice que de las 125 especies de serpientes solo 1/5 son venenosas. Las no venenosas tienen cola delgada en forma de látigo y agrega que, cada vez que ha tenido un encuentro cercano del tipo culebra: "la serpiente para la derecha y él para la izquierda."

En el Parque Nacional Braulio Carrillo, de unos 50 km2 y creado en 1978, habitan una 7 especies de felinos, 3 de monos y unas 550 de aves, solo en el sector donde estamos.
Cuenta que el oficio de guardaparque tiene sus bemoles; trabajos de mantenimiento, cuido, enfrentamientos con cazadores furtivos, con recolectores de especies vegetales y taladores ilegales. Pero si se realiza con pasión, se convierte en la mejor parte de su vida.

¿Sabía que según la ley actual, la captura ilegal de un ave en el parque, conlleva un castigo de 4 millones de colones, o 16 meses a 3 años de prisión?
Las caminatas de exploración que hace con sus colegas, les toman unos 6 días desde el sector del Volcán Barba hasta Puerto Viejo de Sarapiquí, las recorren a puro conocimiento y experiencia; hace algunos años con ayuda de mapas y brújula y ahora con GPS. Algunas veces han estado extraviados hasta dos días, pero lo han superado -con sus reservas-.

En el parque no hay servicio de teléfono, fax, radio, ni internet, pero si escriben, ellos recogen los mensajes cuando van al poblado más cercano.
A ustedes les recomiendo que mejor visiten el sector, lo van a disfrutar. Una vez que atraviesen el puente del Río Sucio, estén atentos a una pequeña entrada y rótulo a mano derecha; si llegan hasta el teleférico ya se pasaron.

Rodolfo nos pide que colaboremos, de momento solo llevándonos nuestros vivencias personales en chips del cerebro; texturas, colores, sonidos, olores y una que otra imagen especial en fotografías y, desde luego, -nuestra basura-.
A futuro, rechazando cualquier producto de origen animal o vegetal (lana para los portales, palmito de montaña, etc.), extraído del bosque y también, exigiendo el uso de madera certificada en las construcciones. 

El Sendero Las Palmas de 1.6 km, arranca desde el aula. Está bien trazado con poca pendiente y tapizado con piedra cuartilla, para evitar el lodo y que los zapatos resbalen. Creo que está señalado con números cada 100 m, pero no vi más allá del 7. Cuando se llega más o menos a los 800 m se escucha de nuevo el ruido de los vehículos y el sendero comienza a descender, a veces muy inclinado, le recomiendo no recorrerlo en sentido contra reloj.

Al otro sendero se ingresa cruzando la carretera, frente a la recepción. Es solo de un kilómetro de longitud, pero tiene un apropiado mirador hacia el Río Sucio.
Todos los senderos son ciclos cerrados, así que si los sigue, regresa sin problema al punto de partida.

espero que Rodolfo lea esto y me señale alguna afirmación inexacta para corregirla. O usted.

Referencias :
http://www.conozcacostarica.com/parques/brauliomap.htm

San Cristóbal Norte (caminata)

(Rosas en abril)
Colaboración de Marie Lissette Alvarado.

Original publicado 11/04/2011

Para iniciar este mes que me gusta tanto, acepté la invitación a caminar el domingo tres de abril, por el antiguo camino a San Cristóbal Norte. En teoría unas 6 horas por la montaña hacia el Cerro Alto Indias, a un promedio de 2 kilómetros por hora; más o menos unos 12 km de recorrido.

Inicié el día a las 5:00 y de allí a las 6:30 fue la preparación (agua, frutas un sándwich, nada complicado), la bienvenida y la despedida de mi casa. Taxi al estacionamiento Al Zaituna (¿será árabe por -Los Olivos-? Le preguntaré a don Rolando) y a las 7:00 abordar la buseta.

La hermosa y soleada mañana auguraba un feliz y placentero viaje. Como es costumbre, el transporte sigue una ruta preestablecida para recoger al resto de los participantes en otros puntos clave.
Nos dirigimos Cartago, pasando por El Guarco y dejamos la carretera interamericana Sur en Higuito. Fuimos dejando atrás lo congestionado de la ciudad para dar paso a las estrechas callecillas adornadas con sus típicas casitas que detallan lo pintoresco del lugar. Se pueden apreciar pequeños locales comerciales y soditas; con sus típicos e ingeniosos nombres plasmados en los rótulos ("Problemas en su forma de beber" y "Ángela Cielo" con un característico emblema del cristianismo en forma de pez a un lado.)

Conforme seguimos ascendiendo (7:55), la naturaleza hace notar cada vez más su prevalencia y el pavimento desaparece. Es el final del viaje motorizado (1460 m snm), donde iniciamos la caminata, y al sintonizarme con mi compañero, me sentí tranquila y preparada para disfrutar plenamente el paseo. 
Comenzamos sobre camino lastrado; pasamos frente de la finca Palo Alto que parece muy bien cuidada y la humilde casita negra. Frente al portón de la finca Aguas Buenas iniciamos propiamente el internamiento en el bosque por el antiguo camino hacia San Cristóbal; un sendero techado de vegetación, muy agradable, fresquito y sin sol.
Allí recogí mi primera rosa, fresca, tibia, tierna y dulce con pequeñas gotitas de agua en sus pétalos.

09:30. Me encantan las caminatas por la montaña, la flora y fauna, los ríos y lagos, hacía tiempo que no caminaba así. En esta zona, la vegetación perfectamente complacía a todos los gustos, se observaban plantas simbióticas de todo tipo, heliconias, enredaderas, trepadoras, barba de viejo, bambú de montaña, matas de café, infinidad de especies maderables, tres plantas olvidadas de cabuya. Y encontramos un amable y conversador campesino (con acento extranjero) y su perro que daba mantenimiento a los linderos de su parcela.
El canto de las aves se entremezclaba como algarabía de mercado, pero curiosamente ocurría por breves períodos. En realidad gran parte del recorrido solo teníamos las voces del grupo y el latido de nuestros corazones.

10:16 y un rayito de Sol, don Rolando Coto (desafio_vertical@ice.co.cr), nuestro guía principal, estaba muy bien equipado, tanto con mapas como con equipo de localización, de los cuales otorgó uno a varios subgrupos para mantenernos siempre en contacto y unidos y con la confianza de que nunca estaríamos perdidos. Llevaba herramientas para abrirse paso por la espesa montaña, siempre preocupado por el bienestar del grupo, a cada ciert tiempo nos detenía para darnos oportunidad de recuperarnos con breves descansos, de inmediato, continuábamos la marcha.

En algunos sectores caminamos entre paredes de barro, sobre poco profundos y sumamente estrechos surcos, donde con dificultad apenas cabía un zapato delante del otro. Eran las huellas que dejaban las motocicletas , dejadas posiblemente por quines gustan de practicar motociclismoen de montaña. Lo espeso de la vegetación y lo fresca de la temperatura acompañada de brisa, nos permitió disfrutar plenamente la actividad, no fue notorio el cansancio, y la belleza del paisaje nos permitió tomar muchas fotos.

11:05. Punto bastante alto con muy buena vista, paramos para almorzar en un hermoso lugar abierto pero bajo la sombra de los árboles. A la derecha, a lo lejos, Coris de Cartago, más allá Cartago centro, a la izquierda en la lejanía la aglomerada San José y en medio enfrente los Cerros de la Carpintera. 


12:16, frente a nosotros, feliz cumbre, el Cerro Alto Indias (2194 m), la meta de ese día.

Nuestro guía siempre estaba cotejando los mapas, y nunca dudó del rumbo a seguir, a pesar de que era la primera vez que –todos- hacíamos ese recorrido. Algunos externaban diversas opiniones y trataban de influenciar en sus decisiones, siempre fue firme y eso nos permitió cumplir al 100 % la ruta planeada en el papel.
Caminamos por lugares, donde literalmente topamos con cerca, así que, cruzamos por en medio, o por debajo, o nos brincábamos el obstáculo, pasando las mochilas con la ayuda de los compañeros. Varias veces hubo que rodear el obstáculo y dejar el sendero para volverlo a recuperar más abajo o más arriba.

Ya casi al final llegamos a lo que parece ser un futuro desarrollo urbanístico y a un apropiadamente ventoso sitio, donde Coopesantos está instalando varias plantas eólicas para generación de electricidad, más o menos a unos 2 km de San Cristóbal Norte. Allí tuve oportunidad de recoger más rosas. Continuando el recorrido que ya no era sendero, sino calle de lastre y finalmente pavimento, donde la mano del humano en aras del progreso se impone y modifica con hierro y cemento el paisaje natural. 

14:00, por fin en San Cristóbal Norte, luego de 6 horas y unos 12 kilómetros. Había fiesta patronal en el pueblo, con el tradicional turno y sus ventas de comida, artesanías, cerveza y refrescos.
Gerardo y Los Hicsos estaban dando un concierto bailable y cuando llegamos nos pidió amablemente que no rayáramos el piso (no de cerámica ni de surá) de zacate jengibrillo muy bien pegado y recortado, en una pista con partes horizontales otras en planos inclinados al 10%, todo un reto para los bailarines. Curiosamente en el rato que estuvimos allí solo bailamos nosotros y los motociclistas de un club Harley Davidson, ante la mirada curiosa y algo sorprendida de casi todo el pueblo.

Iniciamos el regreso a San José como a las 16:00, y yo continué con mi cosecha de rosas y un reconfortante sueñito. La buseta se desvió por el sector del Hipermás de Curridabat, hacia la Galera y justo donde un semáforo nos había detenido, como a las 17:30, a mi izquierda estaba una hermosa puesta de sol, para tomar la última foto de ese día.  



El sueño de Chiang Tsú

Hace dos meses jav me envió unas fotos con nubes y cometas, estrellas y planetas, captadas durante el crepúsculo, luego de la puesta del Sol, las que me motivaron a escribir este pequeño cuento y aquí se los paso.
La fotografía, la naturaleza, la astronomía, un poco de creatividad e inspiración, pueden motivarnos a producir cosas muy diferentes a nuestra cotidianidad.
¿No quiere intentarlo?


Cuento, por Marie Lissete Alvarado

La historia se desarrolla en el lejano Oriente, hace tanto tiempo que es imposible precisar el momento en que ocurrió. Solo sabemos que fue en un pequeño valle rodeado por hermosas montañas y cristalinos ríos, llamado Hin Tiang.

Había allí dioses encargados de brindar lo necesario a los seres vivos; pero la diosa Luna, ávida del poder absoluto planeaba cómo cumplir un egoísta deseo. Llena de soberbia, envidia y vanidad quiso conquistar a un joven aldeano llamado Chiang Tsú y convertirlo en uno de sus esclavos. Aprovechó que al joven le gustaba nadar en el lago al final del día, para seducirle y aunque él quedó aterrado por la presencia divina, le confesó no estar interesado y que Nabiko, su gran amor le esperaba en la casa.

La Luna enfurecida hizo pagar ese desaire lanzando sobre todo lo que estaba en el valle esta terrible maldición: 
¨Los pobladores, quedarían convertidos en piedras, Nabico, en un espantoso monstruo acuático al que le era imposible salir del lago y Chiang Tsú en un dragón volador que saldría todas las tardes de las entrañas de la montaña¨. 

Todos los días Chiang Tsú se elevaba por los aires para teñir el cielo con hermosos celajes, pero no podía escapar, descendía velozmente mientras durara la luz del atardecer para acercarse todo lo que le fuera posible a las aguas del lago y mirar por unos instantes a su amada quien estaba tan cerca de la superficie como le fuera posible, sus rostros casi se tocaban, pero no podían pasar a más.
En su desesperación, Chiang Tsú debía siempre regresar al corazón de la montaña y permanecer oculto hasta el día siguiente a la misma hora.
Nada podía entrar o salir del valle, todo estaba maldito, era abominable y peligroso.

En las afueras de las montañas malditas la vida transcurría normalmente, pero todos conocían la historia.
Animales y personas no se atrevían a acercarse, hasta que un día un insignificante y joven roedor llamado Yinyín se convertiría en el héroe de esta historia.
Obligado a no regresar a su comarca hasta recoger una abundante cantidad de raíces; caminó sin rumbo y al llegar la noche, estaba muy lejos de su hogar. Afortunadamente encontró un pequeño orificio largo y estrecho donde al sentirse seguro se durmió. Su sorpresa al día siguiente es que había encontrado la única entrada y salida del valle.
En ese lugar, una pequeña roca le contó toda la historia, se sintió conmovido y prometió regresar con ayuda para terminar con la maldición. Salió del valle y logró llegar a su comarca para que le brindaran su ayuda, pero como siempre fue menospreciado y castigado por no haber cumplido con la tarea que asignada.

Decepcionado, escapó hasta llegar a un riachuelo, que le preguntó qué le ocurría.
Yinyín narró su historia a quien providencialmente conocía la solución. Pero resolver el problema era una proeza sumamente peligrosa, sin embargo, el pequeño roedor insistió en que debía llevarla a cabo sin importar las consecuencias.
El riachuelo que antes había sido un extenso río, explicó que debía llegar a la cumbre más alta donde el dios Sol besa a la diosa Tierra para brindarle su aliento de vida. Ahí permanece oculta una planta mágica que le sirve de guía a Tong Chen, el cometa de los deseos, cuando se dirige a visitar a su padre Sol. Quien se adueñe de la flor y la muestre al cometa en el momento preciso que pase por lo más alto del cielo, se le concederá cualquier deseo, pero solo quedan tres días para que esto ocurra.

Yinyín estaba físicamente agotado, por eso convocó a todos los animales del bosque y les explicó la urgencia. Un enorme siervo se ofreció a llevarlo hasta lo más alto que pudiera, corrió tan rápido casi que parecía volar sin descanso, un día y una noche, pero al amanecer del segundo día no pudo subir más, sus gastadas pezuñas ya no se lo permitían.
Yinyín agradeció la ayuda, se separaron y siguió ascendiendo, pero pronto se cansó. 
Encontró a un lobo de las montañas quien se disponía a devorarlo, pero de este encuentro Yinyín logra escapar ileso y le propone al lobo que le ayude. Este accede pues era el único sobreviviente que había escapado de la maldición lunar, gracias a la rápida acción de su madre. Un día y una noche el lobo escaló sin descanso hasta llegar a la cúspide de la montaña más alta, al amanecer del tercer día el lobo estaba agotado y le dijo al roedor que no podía más. Éste agradeció la ayuda y continuó en busca de la flor mágica; la clave para romper el hechizo.
Al asomarse por un risco, casi pierde la vida al desprenderse una gigantesca roca bajo sus pies, donde precisamente estaba oculta la planta. Solo la oportuna intervención del lobo le salvó, al morder con su hocico su delgada cola, pero ambos cayeron al abismo.

En ese momento, se elevó desde lo profundo del valle una enorme águila, furiosa porque la roca destruyó el nido que estaba construyendo. Estaba dispuesta a matar al lobo y su ratón.
 A pesar de que ambos animales son enemigos naturales, Yinyín muy diplomáticamente explicó las razones por las que estaban allí y lo importante que era su ayuda para salvar a toda la comarca, pues el tiempo se estaba agotando; al llegar la medianoche de ese tercer día, Tong Chen pasaría y sin flor, no concederá ningún deseo.


El águila aceptó colaborar, Yinyín montó sobre ella y se sujetó con fuerza de las plumas del cuello. 
Aquila emprendió el vuelo, primero un descenso en picada para tomar velocidad y llegar a tiempo a las afueras del valle, por donde solo el pequeñín podría entrar y plantearle la situación al dragón.
Cuando finalmente Yinyín tuvo al dragón frente a frente, le hizo entender que él era la única esperanza para romper el hechizo. Empezaba a oscurecer y Chiang Tsú, que ansiosamente esperaba este desenlace, no se dirigió a la montaña como de costumbre, se quedó escondido entre los árboles hasta que Yinyín le diera la señal para empezar a volar hacia el firmamento. 
Cuando fue el momento, el dragón pidió que se le pusiera la flor en el hocico, pues creía que el roedor no soportaría la altitud, sin embargo, Yinyín insistió en acompañarlo, flor en mano.
Juntos ascendieron en un vuelo tan alto hasta que vieron a Tong Chen y en ese instante, el brillo de la flor fue tan potente que hizo al cometa desplegar una majestuosa cola de cinco puntas.

 
En ese momento, el poder del sol se hizo presente, eliminó la maldición, restauró la belleza del valle y reprendió severamente a la Luna. 

Chiang Tsú y Nabico al fin pudieron tocarse y procrearon los hijos de una nueva historia.
Lamentablemente en esas condiciones Yinyín ya no podía respirar, perdió el conocimiento, y se precipitó al vacío, ya había fallecido antes de tocar tierra.

Pero para que este héroe y el resto de sus amigos nunca fuera olvidado, el padre de los dioses los convirtió en constelaciones para que generación tras generación los siguieran viendo, allí están las constelaciones Aquila (el Águila), Lupus (el Lobo), Draco (el Dragón), Cetus (el Monstruo Acuático) y Eridanus (el Río).

Ahora yo le invito a encontrar a Yinyín (el asterismo de la Rata), eso sí muy pequeño y oculto en su agujero estelar.

¿Y qué pasó con Nabico y Chiang Tsú?
Bueno, esa es una historia que aún no termina.


Otros cuentos:


Tucanes en Villa Caletas


Atendiendo una gentil invitación del gerente y propietario del Hotel Villa Caletas, en Jacó, Puntarenas, he asistido en dos oportunidades a realizar una observación astronómica guiada, para huéspedes.
Esta segunda vez (12/03/2011), extendida a aficionados de las comunidades vecinas.

Asistieron aficionados a la astronomía de Tres Ríos, Heredia y San Francisco de dos Ríos.
La observación astronómica estuvo regular, con una misteriosa Luna saliendo y ocultándose entre las nubes, el Can Mayor magnífico, pero la Nebulosa de Orión no quiso dejarse ver.
Al final, como otras veces, Saturno casi de filo nos salvó la noche.

Pero mejor estuvo la conversación de sobremesa, sobre:
  • planetas enanos, 
  • la cara cercana de la Luna, 
  • eclipses, 
  • la décimo tercera constelación zodiacal, 
  • fenómenos astronómicos 2012 y perspectiva maya. Una charla con presentación ppt, que ofrezco a grupos comunales e instituciones educativas.
El Hotel me dio la habitación N° 1, con una excelente vista hacia el norte, Polaris y la Osa Mayor.
La sorpresa agradable en la mañana del día siguiente fue la visita de unos 5 tucanes, que orgullosos, pero con cierto recelo, posaron para mi cámara.
No conozco la especie, solo tuve una agradable oportunidad fotográfica, y como siempre digo en estos casos, -mejor consulte a su amigo ornitólogo vecino-.