domingo, 26 de junio de 2016

Borojó (Borojoa patinoi)


Esta es mi segunda visita a la finca de Tarcicio y Lucía, cercana a la comunidad de Portón Iberia, en La Alegría de Siquirres.

Esta vez conocí una nueva, exótica y extraordinaria fruta, el Borojó (https://es.wikipedia.org/wiki/Borojoa_patinoi).
Según Wikipedia: El nombre proviene de la lengua emberá: boro = cabeza, ne-jo = fruto, fruta de la cabeza, fruto cabezón; o simplemente borojoa = redondo, globoso.

🎵Juguito de borojó🎶: 
https://www.youtube.com/watch?v=IQuDkM1PEiA&list=RDIQuDkM1PEiA&start_radio=1



 Tuve en mis manos dos frutos maduros, que curiosamente deben permanecer en el árbol hasta que maduren completamente y caigan por su cuenta, entonces
se recogen del suelo, listos para su consumo.
Son de color verde marrón y como del tamaño de una toronja, poco más que la fruta llamada araz
á (http://astrovilla2000.blogspot.com/2016/06/jalea-eugenia-de-araza.html).
El extremo inferior es como un “ombligo”, se asemeja al de una gran guayaba.


Toqué varias frutas grandes que estaban en el arbusto que parecían sazonas, y eran duras, como una bola de “softball”, pero las dos que se recogieron del suelo estaban suaves como un tomate maduro.
Tiene una c
áscara suave de no más de 2 mm de espesor y por dentro su apariencia es como la del “flan mágico” que se hace poniendo a hervir una lata de leche condensada, pero no es de sabor dulce, más bien
ácida.
No pela como una naranja, su “cascara” se elimina cortando cerca de la superficie con un cuchillo.

Cuando se corta por la mitad la pulpa es de consistencia similar a un zapote o a un aguacate maduro. Tiene una buena cantidad de semillas algo planas, como de 10 x 5 mm.


Con la pulpa, don Tarcicio preparó un batido, por lo que vi, medio borojó, media litro de leche, hielo picado, azúcar  y vainilla  al gusto.
Quedó como un “yogurt vegetal” espeso, de un sabor delicioso, nunca antes experimentado.


Planta de cacao, con flores





Hongo


Hongo

Según las referencias en internet, la fruta tiene una gran cantidad de nutrimentos, vitaminas, proteínas, y se usa no solo como alimento, también en cosmetología y medicina para algunas deficiencias del cuerpo y, desde luego, como afrodisíaco.
Aún no he tenido una fruta para investigar con más cuidado, pero recogí algunas semillas que estoy preparando para ver si germinan en el patio de mi casa, en Zapote.
Les mantendré informado.







Flor del árbol de nance.
Bastón de rey.





Planta de Cocona.


jav

sábado, 18 de junio de 2016

Jalea Eugenia (de arazá)

El 4 de junio visité con un amigo, una finca en la cercanías de La Alegría de Siquirres.
Entre otras cosas, el dueño de la finca me mostró una planta de arazá y sus frutos. Hasta me obsequió dos que tomamos de la planta y cuatro más que tenía congeladas.

Con ellos preparé la “Jalea Eugenia”, que nombro así por la planta Eugenia stipitata y por una buena amiga.
El arazá es una planta originaria de la amazon
ía.
La fruta es amarilla como del tamaño de un gran limón dulce, pero no con cáscara, sino cubierta de una delgada piel como la del tomate.
Tiene unas 18 semillas, del tamaño de un grano grande de cacao.
Es un poco delicada para manipularla, transportarla y llevarla al mercado, pero parece que en algunos países de Suramérica los productores han resuelto el problema y hasta la exportan.
Pues bien, conociendo que la fruta es un poco ácida, pero agradable, preparé la jalea con una cantidad sensata de azúcar y un poco de plátano maduro para darle cuerpo.
Esta es la “mi receta”, cuyo resultado me agradó bastante, e incluso con una cucharada del sobrante y un vaso de agua, preparé un refresco delicioso.
Haga usted las modificaciones a su gusto.
  • Dos arazás grandes maduras.
  • Jugo de tres naranjas.
  • Medio plátano maduro grande.
  • Una taza de azúcar moreno.
  1. Elimine la piel  (opcional) de las frutas y sus semillas.
  2. Coloque todos los ingredientes en una licuadora y procese hasta que quede cremoso.
  3. Coloque el licuado en una olla y cocine a fuego moderado durante 45 minutos, o hasta que espese a su gusto.
    Rindió tres tazas.
El sabor es algo completamente nuevo, seguro que nunca lo ha experimentado.

La que preparé quedó con textura similar a la jalea de guayaba que hacíamos en Naranjo, hace sesenta años, recogiendo las frutas de las fincas vecinas. Lista para untar al pan, o a galletas saladas.
 

No he encontrado arazá en la Feria del Agricultor de Zapote, pero un amigo agricultor de la zona caribe, me dice que la conoce y va a investigar.
Por mi parte volveré a visitar la región, para ver si encuentro esta fruta en el mercado en Guápiles o en Siquirres.
Además tengo las semillas que voy a tratar de germinar y eventualmente plantarlas por aquí.
jav