jueves, 18 de julio de 2013

BERNAL VARGAS VILLALOBOS

Hoy tu barca por el río de la vida
Bernal   1 de mayo 2013. Naranjo.
su rumbo ha cambiado,
por el inmenso mar de la Eternidad
su viaje ha iniciado.

Fuiste un hombre visionario
caminaste con paso firme
y en cada cosa que hiciste
tu imagen se ha plasmado.

Es la huella del poeta
del valiente profeta
que cabalgó sin temor
sobre todo reto que enfrentó,
doblegó y  triunfó.

Con frente altiva
 desafiaste al mundo,
jamás te rendiste
ni dudaste  un segundo.
\Que hiciste del amor
la pasión que te sustentó,
que disfrutaste de la vida
como la tierra disfruta al Sol.

Cuando parte un ser querido
se dice que en el firmamento
llega  su último aliento y
una estrella ha nacido.

La tuya será
muy blanca y hermosa
como en vida irradiaste
luz brillante y poderosa.

Con pesar yo  me despido
porque al recordar lo vivido
no solo de este mundo  ha partido
Un primo, Un hermano,
Más que eso…  UN GRAN AMIGO.

MaJaViAlva
17/07/2013

Bernal Eduardo Vargas Villalobos, nació en Naranjo, Alajuela, el 13 de octubre de 1957, hijo mayor de mis tíos Efraín y Deyfilia.
Se graduó como arquitecto en la Universidad de Guadalajara, México. 
Murió el 17 de julio de 2013.


miércoles, 15 de mayo de 2013

Una noche en Cabo Blanco, 4 de mayo 2013

He impartido dos cursos de Astronomía breves en la Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco (Sector San Miguel), organizados por Biocursos OET. El primero del 14 al 15 de abril y el segundo los días 4 y 5 de mayo.

La observación, que es la parte práctica del curso, la hacemos desde la pequeña playa frente al albergue.

Esta playa, está orientada más o menos de Noroeste a Sureste, de tal manera que la puesta del Sol (a las 17: 48 el sábado 4) puede observarse con horizonte marino cerca de los equinoccios y lo hicimos en las dos oportunidades, solo que la nubosidad en esta fecha, ya es un problema, pero el celaje es siempre hermoso, acompañado por los últimos pelícanos que vuelan a pasar la noche en tierra. Trataré de visitarla durante el solsticio de verano (20 de junio) para evaluar el ocaso del sol.

Pero a las 17:00 nos ocurrió algo interesante a 10 de nosotros que observamos manchas solares con binoculares y telescopio (¡con filtro solar!), en el ocular había una mancha algo alargada y gordita a la izquierda, una de menor dimensión justamente a la derecha y algunas pequeñas hacia arriba.
Bueno, de pura casualidad y sin saberlo hasta el martes, observamos “el búho”, según SpaceWeather.com.



A las 19:30, luego de escuchar la maravillosa música de flauta de Marie nos enfocamos hacia el Oeste, para observar lo que quedaba de la constelación Tauro (con Júpiter de visita desde hace varios meses), Orión y Auriga, que rápidamente se aprestaban a tomar su baño nocturno en las aguas del Océano Pacifico. Permanecía Gemini a punto de mojarse los pies, el Can Mayor con su brillante estrella Sirius ya mirando hacia el mar, el Can menor un poco más arriba con su solitaria estrella Proción y un poquito de Vía Láctea
 
 

Leo y sus vecinos estaban bastante cenitales y entonces usamos nuestras colchonetas  y nos tendimos de espalda sobre la playa, para explorar un poco lo más alto del cielo, como el pesebre (M44) en la constelación Cáncer, flanqueado por “los dos asnos”. A propósito, cáncer es la palabra latina para cangrejo y es este crustáceo el que está asociado con la mitología de la constelación.
El inconfundible signo de pregunta invertido de Leo destacaba marcando la cabeza y melena del león, mientras que Regulus definía bien el codo de la pata delantera de esta “esfinge” en el cielo, como queriendo atrapar al cangrejo.
Cabellera de Berenice
se mantenía oculta de la fiera, entre su trasero, Virgo, el Boyero y las patas traseras de la  Osa Mayor.



El Cuervo, siempre intentando comerse “la espiga” de Virgo estaba cada vez más alto y junto a él pudimos apreciar una antigua copa, quizás un “grial”, en la constelación Cráter.
Debajo de todo, la serpiente de agua (Hidra), con su cuello y cabeza semejante a un matamoscas, acecha para recoger lo que se caiga, no en vano es la constelación de mayor extensión (1303 grados2).



Al norte lo tapan los árboles y el ángulo de visión cada vez nos lo restringe la marea y nosotros nos corremos poco a poco hacia los árboles, es parte del  reto y el encanto de observar desde esta playa. Pero el Sur estaba espléndido, a las 22:00 el Centauro estaba completo, con Alfa y Beta, el maravilloso cumulo globular Omega y entre sus patas delanteras la inconfundible Cruz del Sur (Crux) con “el joyero”.
Fue interesante para mí identificar por primera vez en el cielo, la figura mitológica completa (asterismo) del centauro, gracias a la explicación de Marie.
También estaba la “falsa cruz” entre Vela y Carina, un poco más a la derecha, pero Canopus ya se había ocultado. La Vía Láctea un poco baja continuaba mostrando sus cúmulos y nebulosas. A todo lo que se pudo le pusimos binoculares.
Arriba y a la izquierda Virgo y la modesta pero bien balanceada Libra se disputaban el derecho a hospedar una extraordinaria aparición del planeta Saturno, que continuará durante todo este mes.

Al planeta lo vimos a simple vista similar a una estrella anaranjada, algo ovalado con binoculares (16x70) quizás como lo vio Galileo en 1610, y con un inconfundible anillo, usando el telescopio de un amigo con 66 aumentos. 


A las 23:00 el interés paso un poco hacia el Sureste, donde Escorpión y Sagitario se disputaban nuestra atención, con su gran cantidad de cúmulos y nebulosas, ganándole un poco a Ofiuco y sus dos Serpientes.
Quienes llevaron binoculares tuvieron la oportunidad de observar gran cantidad d cúmulos estelares y nebulosas en esta región hacia el centro de la Vía Láctea, mas o menos en direccion opuesta a  Orion.
Los asterismo de “escorpion” (una jota o un anzuelo -a gusto del cliente-) y de “la cafetera” son fáciles de
reconocidos y realmente merecen su nombre. De seguro una vez que los identifique, no los olvidará y podrá reconocerlos con facilidad.


A las 23:30 la Osa Mayor ya se brincaba las copas de los árboles, mostrándonos claramente sus dos patas y su alargado rabo, que nos condujo, siguiendo la curva, hacia Arcturus en la constelación Boyero (Boötes) y extendiendo más la curva, de nuevo a Spica.
No pudimos ver a la estrella Polaris en la Osa Menor, pero las indicadoras del “gran sartén” nos apuntaban claramente donde estaba el polo norte celeste, solo había que medir un ángulo de 25 grados (cinco veces la distancia entre Merak y Dubhe) hacia el suelo. Pero si vimos el conjunto doble de estrellas Mizar y Alcor (la segunda del mango del sartén).
No había luna, estuve un rato más contemplando la inmensa belleza del cielo negro de Cabo Blanco, tachonado de hermosos cuerpos celestes y tu lejana silueta destacando como nebulosa oscura enfrente de la Vía Láctea.
Varios meteoros fugándose de Acuario volaron sobre mi cabeza, quizás presagiando una buena lluvia al amanecer.
Estaba sentado en la playa, con algunos cangrejitos y escuche mi soledad, rodeado de tantas distantes cosas y una que estaba cerca, mas no la podía alcanzar. Pensé entonces que si me iba a dormir al menos soñaría con ella y funcionó mejor de lo imagi
nado.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Puntarenas…1932 a 1950…

Recuerdos de Mario Murillo Cabezas

A este amigo lo conocí el año pasado, en la Piscina Pública de Curridabat, donde realizamos una actividad física, que la profesora Sandra llama hidroterapia, a mí me ha caído muy bien.

Mario es un hombre alto y delgado, alegre y simpático y cuando estamos dentro del agua le gusta tararear canciones (el inicia yo le sigo).
Escuchándolo me di cuenta que  sus más de 80 años de experiencia con la vida, lo hacen una excelente fuente de información sobre varios temas:

Puntarenas desde luego, donde pasó gran parte de su niñez y juventud; su experiencia en la Zona del Canal de Panamá; con diversos tipos de maquinaria agrícola e industrial; la revolución de 1948 y sus secuelas, etc.
Espero que podamos conversar sobre eso en el futuro, pero hoy vamos dejarlo solamente en Recuerdos de
Puntarenas.

Mario Murillo Cabezas (Li –Kam Yom), nació en Puntarenas centro, el día 22 de agosto de 1928 a las 11:30. De la bomba de gasolina Acón 50 m al Este (donde hoy están las oficinas del ICE), hijo del ciudadano chino Li Chen Fat (José Jesús Cabezas) y la costarricense de ascendencia española, María Murillo, vecina de Esparza.

Kam Yom fue un muchacho alto y de buen porte, de pegue con el sexo femenino, a los 12 años tuvo su primera novia. Ahora vive en Curridabat (desde 1950), tiene 18 nietos y 11 bisnietos.

En lo que sigue he tratado de que sea Mario el que hable, si alguien encuentra alguna discrepancia, posiblemente se deba a mi lápiz y a mi memoria, no a la de este amigo, que está en su mejor momento. Si a veces la narración va hacia atrás y adelante en el tiempo, la culpa es de mis notas.
  • Mi recuerdo más lejano es como de 1931 cuando tenía tres años, murió un hermanito y nació otro, tenía la boca tan pequeña que era difícil amamantarlo. También tengo dos hermanas. 

  • De 1932, a mis 4 años, recuerdo las ventas de granizados y refrescos de horchata que hacia mamá, frente al teatro (cine) de Puntarenas. Desde luego, en esa época no se podía desperdiciar nada, el sobrante se cocinaba y en la noche se tomaba en la casa como un atolito.  
  • Una amiga de mamá, encargada de la boletería en el teatro, me permitía sentarme en un banquito para ver películas, la mayoría mudas. Luego entre las primeras sonoras, recuerdo unas de Carlos Gardel, desde luego en blanco y negro.
    En esa época, un delicioso sándwich de mano de piedra cortada habilidosamente en rebanadas delgadas, acompañada de rueditas de tomate y con paredes de crujiente melcochón, costaba diez centavos.

Lo interrumpí para preguntarle sobre el “churchill”.
  • Por 1943 a un vendedor de granizados en uno de los kiosquitos (el llamado Blanco y Negro), del Paseo Cortés (nombrado así en honor de Claudio Cortés, ministro de Fomento y hermano de don León), se le ocurrió agregarle helados  a los granizados y para distinguirlo y quizás por el personaje inglés  importante en esos años, le llamo “churchill”, (cita en Internet). 
  • Recuerdo que en esos años se estaba realizando la electrificación del ferrocarril (inició de vapor como todos). Las llenas durante mareas muy altas pasaban casi de lado a lado (del golfo hasta el estero), por eso las casas se construían en zancos, con el piso a un metro del suelo, para evitar que se inundaran. A veces en mi casa el agua llegaba hasta 40 cm del piso y en el mercado había hasta 20 cm de agua. Corretear ratones en el agua, que crecen muy bien alimentados con las verduras, casi como zorros, era toda una diversión. 
  • Un vecino, el papá de E. Barrantes, que fue compañero de escuela, era capitán de una lancha y tenía un pequeño bote que mantenía volcado bajo los almendros, para protegerlo del sol. Durante esas llenas, los chiquillos del barrio le dábamos vuelta y lo usábamos para pasear por todo Puntarenas.
  •  No había coches, ni carrozas ni carros funerarios, en realidad pocos vehículos, entonces para llevar su muerto al cementerio en Chacarita  a unos 8 kilómetros (“donde terminaba mordidito por cangrejos”), la plebe, que éramos un 80% de los puntarenenses, esperaba a que la marea subiera y hacían un desfile  en bote de remos, alguno que otro con una pequeña vela que lo llamábamos “bongo”.
    En el cementerio había que  hacer todo rapidito, en una hora, antes de que iniciara la peligrosa “resaca”. Sólo los que tenían un poco de dinero aprovechaban el ferrocarril que llegaba a las doce, que había acondicionado un carro al final y así hacían el viaje. 
  • La Plaza de Cañas, de la iglesia 200 m al Oeste, construida en honor al General Cañas y al expresidente Mora, era uno de nuestros sitios preferidos de reunión. También el Parque Victoria, que fue construido por 1856, el nombre se debe a que los soldados que regresaron de la guerra contra Walker, cantaron victoria en ese sitio. 
  • El primer tanque de agua fue construido en 1935, a la orilla de una espuela de la línea férrea que instaló el ferrocarril para depositar los materiales traídos desde Alajuela. Más abajo el ferrocarril tenía una grúa, para cargar los troncos de árboles maderables que venían flotando desde  Guanacaste. Luego la municipalidad hizo allí un play-ground que  con el tiempo despareció.
    A lo largo de una calle principal iba el “tubito madre” y a cada cien metros se instaló una llave de cañería, pues no había línea de distribución a las casas (“quizás a la de algunos ricos”). A veces había una fila de unas 15 personas, esperando para llenar de agua sus tarritos. 
  • Por donde ahora está la universidad había un charco como de una manzana. Los chiquillos hacíamos botes de juguete con cáscaras de jobo y los poníamos a navegar allí. Luego la rellenaron camiones del Ministerio de Fomento, sacando arena de la playa. 
  • Recuerdo como se producía, procesaba, almacenaba y vendía la sal y como se aprovechaban los comerciantes de las variaciones de humedad (ȼ4 por 50 kilos). Primero en unas salinas que había entre Chacarita y Chomes.
    A vece la sal tenia pequeñitos granos de arena y era relativamente húmeda. Luego la empresa Rudín y Jimenez adquirió un lanchón que llenaban con agua más limpia, golfo adentro, la descargaban en la planta de procesamiento, la pasaban por aspersores para ir evaporando el agua y finalmente la calentaban, hasta llevarla a la forma final de la “Sal Estrella”, que era mucho menos húmeda.
  • El edificio grande, destechado por un tornado en 1968, cerca de la terminal del ferrocarril fue usado primeramente como bodega de éste, luego bodega de la cooperativa de la sal y finalmente como el edificio de la primera clínica del Seguro Social. 
  • Usted ha visto el monumento de cuatro cañones antiguos junto a la antigua Capitanía de Puerto. Bueno, para la segunda guerra mundial se montaron unos cañones “de verdad”, uno de los cuales  participó en el cómico asunto del cachalote.
    Resulta que en una nubosa madrugada de 1940 (“yo estaba en quinto”) el cabo de guardia vio  una columna de agua en el mar y creyó que era el periscopio de un submarino, se llenó de nervios (“todos éramos campesinos”), pero con muy buena puntería le disparó un proyectil de unos 60 mm. Resultó ser un cachalote, que quedó muerto o aturdido y seguro por el susto y el impacto se desorientó y al bajar la marea quedó encallado en la arena. Veintiocho chiquillos nos subimos sobre el lomo y aun sobraba cabeza y sobraba cola.
    Le sacamos un ojo, lo metimos en algún líquido que nos dio el maestro y lo enviamos a la universidad. 
  • Recuerdo algunos compañeros de la escuela: Ermidio, Renier Castañeda y Carlos Molina. Puntarenas es una tierra de exilio, sus habitantes tienen su forma propia de hablar y de conducirse. Luego de la retreta, los domingos, se bailaba y también a veces se hacían peleas, ¡muchas de ellas por  mujeres!

¿Por qué hay tanto chino en Puntarenas le pregunté?
  • Porque entraban de contrabando, los bajaban de los barcos bananeros metidos en un cajón, así llegó mi papá. 
  • Por unos días, durante la guerra mundial, hubo tres barcos anclados frente al puerto; dos cargueros alemanes, el Weser que se fue una noche y luego fue capturado en Manzanillo, México y el Eisenach, hundido por la tripulación el 31 de marzo de 1941 y luego reflotado.  También estaba  su lado el barco italiano Fella, que según parece también fue hundido por sus propios tripulantes, pero que volcó y aún permanece frente a la playa. 
  • La compañía bananera se instaló en 1932 y comenzó a exportar banano en el 34 y el 35. El banano de Quepos y Parrita se traía en lanchones y se exportaba por Puntarenas. Recuerdo la banda transportadora vertical con cadenas y una especie de canastos donde se colocaban los racimos de banano sazón. 
  • En ese entonces yo vivía por la Plaza de Cañas.
    Había muchos árboles en las calles y patios de las casas de Puntarenas, que los chiquillos aprovechábamos: icacos, caimitos, marañones, mangos, cocos”.
    Las playitas era una laguna (“solarón”)  de agua y a veces llegaba hasta el hospital, el mercado y la calle del comercio.
    El estero llegaba hasta la orilla de la calle del comercio, donde están ahora los Bancos. Era un hueco que se llenaba de agua.
    Para ir a Guanacaste había que viajar en lancha navegando por el río Tempisque. Yo trabajaba de mecánico en la bomba Acón y muchas veces atendí los vehículos de varios políticos, recuerdo a Calderón, Manuel Mora y Ulate.
  • En 1940, en la parte de la playa que llamamos los baños se construyó un encierro (de malla importada) para los bañistas y así mantener los tiburones alejados. Había ocurrido varios accidentes pues abundaban los tiburones en ciertas épocas, también había mucha raya
  • En el 43 o 44 vino una compañía de pesqueros mexicanos cazaron muchos tiburones, les sacaban el hígado y los tiraban  de nuevo al mar, como lo hacen ahora los que aletean, éramos tan ingenuos que nadie protestaba. Luego se hizo costumbre darles a los niños, como suplemento alimenticio, aceite de hígado de bacalao, ahora pienso que como en la zona tropical no hay bacalao, seguro lo que nos daban era aceite de hígado de tiburón y que, algo parecido sucedía con la tradicional sopa de bacalao de Semana Santa. 
  • Mi hijo Mario nació el 11 de marzo de 1950, unos dos meses después se dio un extraordinario fenómeno atmosférico y marino (¿tsunami, maremoto, tornado?), del cual no logro encontrar referencias en la prensa.
    En julio de ese año me trasladé a vivir a Curridabat.

    Todas las fotos (escaneadas), cortesía de Mario.
    Tratar
    é de identificar las que pueda. ¿Quiere ayudarme?

miércoles, 17 de abril de 2013

Maderas y Concepción, dos volcanes en Ometepe

En la lancha hacia
Ometepe.
(foto, M.T.Alvarado)

Hace un mes realic
é un viaje a la isla Ometepe en el Lago de Nicaragua, fue organizado y excelentemente realizado por una amiga Karol B. (Ktours).

Desde algún tiempo atrás quería visitar la isla, había tenido buenas referencias y comentarios de amigos, por eso decidí aprovechar la última semana de marzo.
Quizás cuando leí la descripción del tour no comput
é bien que en dos de los días de la gira habían sendos ascensos a los dos magníficos volcanes de dicha isla. A pesar de que disfruto las caminatas  y he hecho varias comparables en Costa Rica, creo que no hice una estimación apropiada del esfuerzo requerido y mi condición física. Sin embargo, como llevado por la marea y el entusiasmo de los otros siete compañeros, a las 6 de la mañana del segundo día estaba listo  para desayunar e iniciar la aventura de escalar (hasta donde se pueda) el Volcán Maderas, que junto con su compañero se nos presentó desde el día anterior, cuando los vimos a distancia  al aproximarse  la  lancha  a Moyogalpa y durante los 90 minutos en microbús hasta San Ramón, donde pasamos  una noche muy, muy tranquila.
En el "techo" de la lancha.(foto, M.T.Alvarado)
Hongo repisa, camino a la cima del Maderas.

















Domingo 25. VolcánMaderas: - 6:30. Llegó el taxi para llevarnos cerca de Hacienda Mérida, e iniciar el ascenso.
Volcán Maderas
Sendero hacia la cima del Maderas.

- 7:00 nos encontramos con dos guiyas”, eran  dos muchachos  de la localidad; Edar y Darwin, creo que están en el colegio en décimo año y aprovecharon la vacación de Pascua Cristiana para hacer un trabajito.
Iniciamos como desde una altitud de 50 m sobre el nivel del mar. 
El sendero esta algo sombreado por algunos arbustos.
-
7:15. Salimos a campo despejado.
El Sol se observa justamente  brincándose la cumbre del Maderas, comienza a sentirse la alta temperatura.
Avanzamos como a unos 30 pasos/minuto, vemos unos monos Congo que nos saludan con sus típicos aullidos.

Volcán Concepción desde Finca Venecia.




Dos compañeras habían decidido visitar una catarata cercana a San Ramón, así que con los dos guías que los sustituyeron seguimos siendo ocho. Voy de cuarto (por ahora).
- 7:30. Un nuevo descanso bajo la escasa sombra de un arbolito  y la oportunidad para un trago de agua.
Seguimos, hay que abrir y cerrar portones de alambre de púas, para evitar que se salga un grupo de caballos. 
Karol y uno de los guías se adelantan un poco, la pendiente es como de unos 20°, el grupo se distancia un poco, apenas se escuchan las voces de los que vienen atrás. Puedo escuchar mi respiración y siento  el número de pulsaciones del corazón un poco elevado, cuando me llega el típico olor a zorrillo.
Parada en lo alto antes de entrar a una etapa sombreada, se ve a la izquierda el volcán Concepción.
Los guías nos dicen que en esta zona a veces hay serpientes (“bejuquilla, de color verde, que si la tocas te bejuqueilla, te da un cuerazo que te deja repintado un cardenal en la piel”).

Volcán Concepción, desde Hacienda Charco Verde.

- 8:00. El sendero está marcado cada cierta distancia con marcas de cinta plástica azul.
Rodeamos un árbol caído, el sendero aumenta su pendiente, el número de piedras y desde luego el grado de dificultad, cruzamos un acueducto de tubo pvc de 3 pulgadas.

- 9:00.Estamos a unos 20 minutos del mirador. Es interesante que todas las estimaciones de tiempo y distancia que nos han dicho los guías, resulten al final como del doble del valor. Pienso que quizás para ellos no tenga importancia un valor más exacto, pues con la energía que se tiene a los 17 años, no importa ni el tiempo ni la distancia, solamente siguir adelante.
Pero aquí quiero aprovechar para darle las gracias a Darwin, pues de seguro me “escaneo” y adivin
ó mi debilidad. Desde el principio estuvo muy cerca de mí, casi en todo momento, indicándome la mejor ruta y hasta el momento en que debía descansar.

Desde el Lago, cae la noche sobre el Maderas.

La pendiente aumenta, creo que estoy descansando cada 20 pasos o cada 10 metros, eso me da tiempo para tomar una que otra foto, escuchar el canto de alguna ave (hay muy pocas), admirar una hermosa pava negra en un árbol cercano.
Cada vez se ve más cerca (más bajo) la claridad  celeste del cielo a unos 50 m de la provisional cumbre, dándote la esperanza de que ya vas a llegar, pero no llega, desaparece y vuelve a comenzar en la siguiente curva y en la nueva cuesta.

- 9:30. Llegamos a lo que ellos llaman el mirador, es un pequeño claro en el camino a unos mil metros de altitud, la cima del volcán esta 1310 m.
Desde ahí se puede ver el Volcán Concepción y el angosto istmo que une los dos islas.
Allí nos quedamos Carmen y yo, junto con Darwin. Al rato llegaron tres caminantes y sus guías, que decidieron también llegar hasta ese punto. Los otros seis compañeros decidieron atacar la cima. Unas dos horas más, con un trayecto que requiere usar cuerdas para realizar la escalada.

- 10:00. iniciamos el descenso (Carmen, Darwin y yo).
- 11:30. Llegamos a la zona que no está cubierta por el bosque. Recorrer esta parte a medio día es extenuante, comienzo a pensar en la cercanía de un puesto de sandía, que no llega y no llega.
- 12:30. Nos sentamos en una choza frente a la playa y nos comimos una grande y jugosa sandía entre los tres.
- 15:00 no reunimos en Hacienda Mérida (todos los 8 excusrsionistas), para un almuerzo tardío. Los otros compañeros nos contaron las peripecias de su conquista de la cima del Concepción, también la aventura en la catarata.

Recomiendo que este ascenso  a los volcanes salga por lo menos a las 5:00.

Atardecer con el Concepción de fondo.

Bueno, en realidad desde las 13:00 de ayer había decidido visitarlo fotográficamente desde la comodidad de la playa en Finca Venecia. 
Si alguna vez lo escalo, aunque sea un poquito, les contaré algo, pero eso tendrá que esperar.
Karol y cuatro compañeros, junto con unos montañistas salvadoreños que encontraron en el camino, si lograron  llegarle bastante alto a este volcán, casi a la cima.

El 16 de febrero de cada año parece que hay una carrera de 25 y de 50 km, por las faldas de los dos volcanes. Sale a las 4:00 de Moyogalpa, por si le interesa.

Un refresco y un buen almuerzo típico en el Parque Central de Granada,
una linda ciudad para descansar y reponerse después del viaje.

jueves, 28 de marzo de 2013

Ometepe – Isla en el Lago Cocibolca-


El sábado 23 de marzo inicie una vista corta a la isla de Ometepe, en el Lago de Nicaragua. Es realmente un extraordinario lugar, muy nuevo y diverso para mí. Es un sitio hermoso, por su naturaleza y paisaje, la amabilidad de sus habitantes, por la cercanía a Costa Rica y por ser bastante económico.

Iniciar
é mi narración en la frontera de los dos países, luego de viajar unas 5 horas desde Zapote, San José. Creo que abrieron a las 6:00, cuando ya había unas 1500 personas tratando de cruzar en el mismo sentido que yo. Se hace la fila zigzagueante a pleno sol (!dos horas!), se llenan las dos boletas de migración y se pasa a una de las 7 ventanillas (en el lado costarricense). El trámite propiamente dicho, con lectora de barras para el pasaporte, tarda unos dos minutos y es gratuito. Se regresa al vehículo, se cruza la frontera y se presenta el pasaporte (con la otra boleta) en la oficina de migración de Nicaragua, allí se tarda un poco más porque el control y verificación no está totalmente automatizado. Cuesta $13, los sellos de salida y entrada, más la tarjeta de turismo (consérvela), la foto y su carita (sin anteojos) son revisados por oficiales que suben al bus. El control de aduanas prácticamente no se hace a la salida y es somero a la entrada, situación que se vuelve a dar al regreso. Cambié ȼ10 000 y me dieron 450 córdobas. Un refresco embotellado 20 córdobas, servicio sanitario ȼ100.

Puesta de Sol, San Ramón, 23/03/2013.

De la frontera a la ciudad de Rivas se tarda máximo una hora y de allí al muelle en San Jorge unos 20 minutos o más dependiendo si va en carro, volanta o caminando.
A las 13:30 abord
é la lancha (Karen María). Digamos que su techo (plataforma) queda convenientemente a nivel del muelle, por lo que puede abordar fácilmente con solo dar un paso. Al principio anotaron los nombres de los pasajeros, pero no hubo control al final. Fue cargada con una gran variedad de mercadería empacada, deslizándola por un plano inclinado aprovechando el trabajo de la fuerza de gravedad (lo difícil será descargarla cuesta arriba). En la plataforma-techo se colocan las maletas de los viajeros, motocicletas, bicicletas y muchos pasajeros, sostenidos por la fuerza de rozamiento entre sus traseros y el piso, porque la lancha no tiene barandas. Quizás como usted se imagina uno de esos trenes en la India.
Desde luego hay algunos asientos para unos 20 pasajeros. Vi la lancha cuando se acercaba al puerto, bamboleándose hacia atrás y adelante y a los lados y quise tener la experiencia de montarme en esa “tagada”, así que me quede arriba. Viajaban unas 60 personas, -mita y mita- nacionales y turistas extranjeros.

Pescador lanzando su red.
Un curioso personaje tenía bajo su brazo un colorido gallito fino como de pelea, que no supe si iba a visitar a su gallinita novia, a broncearse en las playas o con destino a la olla, de vez en cuando nos mirábamos y me parecía que el ave me decía “-vengo en son de paz-“. Poco antes de partir los vendedores nos dieron el concierto de colores, olores, sabores y sonidos: “rosquilla, rosquete, mixta, churritos, agua helada, enchiladas, maní, fresco, chicharrones, papas, tajada, pasteles, repollo, cajeta.”

La isla (“ome”: dos,” tepetl”: montaña), puede simularla como dos tortillas  con queso palmeadas  una casi del doble de diámetro que la otra. Con el resto de la masa únalas hacia el sureste con un pequeño istmo y luego le centra en cada una los dos volcanes; Concepción y Maderas. Quizás si las hornea con cuidado resulta un bizcocho para acompañarlo con buen café nica.

Lavando ropa en el Cocibolca.
La lancha nos llevó en una hora al puerto de Moyogalpa, el pasaje cuesta 35 córdobas, se puede comprar un boleto previamente, pero la mayoría pagamos en efectivo poco antes de atracar. En Moyogalpa, o en Altagracia puede comprar agua (3 litros por 50 córdobas), galletas, papitas y otros víveres, pero si está acostumbrado a llevar a sus caminatas frutas jugosas que le aguanten el trajín (manzana, melocotón, ciruela), mejor consígalas en supermercados de Rivas o Granada.

Saliendo de Moyogalpa hay una pista de aterrizaje, lógicamente con su carril de acercamiento y despegue perpendicular a la costa. La carretera hacia el sur la atraviesa casi al final. El paso está limitado con alambradas de púas a ambos lados, quizás ya algunos pilotos han perfeccionado "el método del brinquito".

Orto del Sol, Finca Venecia, 25/03/2013.
En cuanto a transporte puede alquilar bicicletas, tomar taxi o buses ( en ellos se puede cargas las bicicletas si ya no aguanta). El camino alrededor de la tortilla mayor está completamente adoquinado, lo mismo que la parte Este del istmo, hasta Playa Santo Domingo y el poblado de Santa Cruz. Puede dar toda la vuelta a la menor, por camino de tierra (en realidad sobre infinito numero de piedras). También puede traer su propio vehículo utilizando el ferry “Rey de Cocibolca, que regresa de San José del Sur a las 7:30 (55 córdobas por pasajero).

Hospedaje consigue para todos los gustos, sencillo, limpio, económico, a la orilla del lago, en casi todos los poblados.
Visité la Estación Biológica San Ramón muy bien situada para observar la puesta de sol con horizonte marino y  también la cercana catarata San Ramón, una caminata de dos horas (la mitad la puede hacer en vehículo).

Ocaso del Sol, Finca Venecia, 25/03/2013.
También visité Hacienda Mérida , Finca Venecia y Charco Verde, donde puede caminar hasta playa Bancón, que tiene la isla “El Quiste” curiosamente ubicada como si fuera la base del volcán Maderas. Si va preparado puede permanecer allí todo el día, disfrutando del agua dulce del lago, las olas mansitas y la playa de arena negra muy suave (20 córdobas). Me faltó todo el lado norte de la isla, será para la próxima, porque creo que si volveré. 
Para comunicarse no hay problema, en una venta de sandias hecha de palitos su dueño gentilmente me ofreció su teléfono celular, mandamos a comprar 40 córdobas de carga y alcanzó para cuatro llamadas a Costa Rica y sobró un poco para el amigo nicaragüense. En la noche me comuniqué usando mi teléfono sin ningún problema. En la mayoría de los hoteles hay Wi-Fi. 

Para almuerzo y cena opté por una carga de rico “plátano chips” ($1,50), con poquita sal, crujiente, sin grasa y una infaltable “toña” (ȼ500). También un delicioso pescado entero o un enorme filete de tilapia.

Luna llena -5 horas. Liberia, Guanacaste
26/03/2013
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El regreso a Costa Rica (martes 26), fue más simple, 30 minutos en migración, tarjetas  de salida  y entrada, sellos en Nicaragua ($3), 5 minutos en Costa Rica y una revisión al ojo en la aduana.

A las 18:30 llegamos a Liberia, un refresco y una deliciosa empanada  de masa con relleno de carne mechada en el Centro Comercial donde estaban las gasolineras. Una misteriosa “luna liberiana” casi llena, escondiéndose entre nubes y ramas de los árboles me miró por un rato.
A las 23:00 estaba de regreso en Zapote, para el final de un viaje de 4 días menos 1 hora. Le recomiendo hacer algo similar.
E
n unos días le cuento mi experiencia con los volcanes.