viernes, 19 de febrero de 2021

Caiguas (“Jaibas”) rellenas * ¡Tome fotos mientras cocina ! *

Magdalena, una amiga que trabajó en mi casa cuando nació mi primer hijo, me invitó el miércoles a comer unas “jaibas” (como les decimos en Costa Rica), cuya planta, una enredadera, (cucurbitáceas) ella misma había sembrado. Había cosechado cinco “caiguas” algo pequeñas, quizás por estar ahora en temporada seca. Las preparó como se hace el platillo llamado “chile relleno”, ¡ deliciosas !

CAIGUAS RELLENAS | RECETA PERUANA | Sazón y Corazón - YouTube.

El domingo, dentro del campo ferial de Zapote, me encontré con Julia, que compraba café “Realeza” del Beneficio Monterrosa- Tres Naranjos- (https://www.facebook.com/cafe3naranjos), en Naranjo de Alajuela, se lo recomiendo.

Mientras yo compraba queso de Santa Cruz de Turrialba donde “Los Montero” (excelente calidad y sabor), le conté a esta amiga sobre las jaibas y le pedí que me acompañara a volar ojo por los tramos, para tratar de encontrarlas.  

En una esquina me atrajo una delgada fémina que lucía su piel color tapa de dulce algo quemadita y se ondulaba con un saxofón y una cadencia contagiosa. Tocaba las notas de “My Way” estilo Sinatra y no me aguanté, le canté: - "Regrets, I've had a few. But then again, too few to mention" - (detrás de mi mascarilla C-19).  

Finalmente, doblando hacia “don ayote”, un amigo de San Jerónimo de Naranjo, al que le compro ayote (¡de San Carlos!), desde hace más de 20 años, pero no sé su nombre, allí en el tramo de los “cocoritos” habían jaibas de las huertas de Cipreses (https://es.wikipedia.org/wiki/Cipreses_de_Oreamuno). Entonces le pedí que me "vendiera"  8.
Por favor no diga "regáleme", no contribuya a la deformación de nuestro idioma (https://dle.rae.es/regalar).
Si regreso el próximo domingo me las llevo todas.

Si quiere una buena descripción de las caiguas visite este sitio: (https://es.wikipedia.org/wiki/Cyclanthera_pedata). También estos dos de un cocinero costarricense: https://www.recetasdecostarica.com/2009/10/caiguas.html.

https://www.recetasdecostarica.com/2009/10/caiguas-rellenas.html.

Mi preparación es la siguiente para tres jaibas, pero el platillo es tan simple que resulta con cualquier relleno (¡a gusto del cliente!), ensaye con su receta favorita:



  • Corte los dos extremos, poquito (1 cm).
    Haga un corte longitudinal de extremo a extremo, solo por un lado para no estropear el “canelone”.
  • Remueva las semillas (10 por fruto, para sembrarlas) y la tripa. ¡no tienen piel como el pimiento dulce!
  • Coloque las caiguas en una olla con agua y llévelas al primer hervor (al dente- pruebe como le gustan -). Sazone al gusto. 
  • Escúrralas y deje que baje su temperatura, mientras bate las claras y las llema de dos huevos (creo  que mejor uno).
    Deje que el agua de sus cosidos se enfríe y úsela para regar sus plantas, ¡tiene nutrimentos!

    • Con cuidado rellene con su mezcla favorita. (Yo usé partes iguales de arroz, posta molida y chorizo picante -poca grasa- y hasta un sobrante de mariscos).
    • Envuelva las caiguas en huevo batido y fríalas en aceite de coco (es más sabroso y saludable).
    • Disfrute con una copa de vino, o cerveza.

    Si algunos de ustedes quiere unas semillas, tengo varias para obsequiar. 

    domingo, 10 de enero de 2021

    El campamento astronómico de Giovani, ¡De día!

    El sábado 9 de enero de 2021 colaboré con la observación del cielo en ese campamento, situado en  Santa Gertrudis Sur de Grecia, dentro de la “Hacienda Los Trapiches”.

    Como pasé la noche del viernes en San Pedro de Poás (https://astrovilla2000.blogspot.com/2021/01/las-suculentas-de-shirley.html), llegué aún de día al sitio y tomé estas fotos de las plantas y las facilidades del campamento.

    Es interesante anotar que el suelo es relativamente plano, con el césped bien cortado, sin piedrillas, lo que permite colocar una tienda de campaña y sentarse sin problemas. Tiene una zona donde puede acomodarse unas 30 personas para una especie de charla, o instrucciones para la observación. Sillas y hasta un sitio amplio donde se instala la "parrilla" para los refrigerios (cena y desayuno).
    Servicios sanitarios y labatorios dentro de una casa.
    Estacionamiento para su vehículo y a una distancia aceptable de San José (37 km; 1 hora), Alajuela y Heredia, por excelente carretera.


     

    La observación astronómica la empezamos a las 18:00, estuvo satisfactoria, con cielo despejado y nublados ocasionales.

    Antes de la puesta del Sol, observamos su disco de medio grado con filtros solares certificados.
    No se pudo observar el agrupamiento de Mercurio-Júpiter-Saturno porque el Oeste-Noroeste se nubló en el preciso momento.
    A simple vista, con binoculares y telescopio, pudimos observar los objetos que se acomodaron a cada instrumento: Polaris y otras estrellas brillantes, algunos Objetos Messier; cúmulos y galaxias en las constelaciones; Taurus y las Pleidades M45, Orion y sus nebulosas M42, M43, Canis Major y M41, Canis Minor, Perseus y el cúmulo doble Caldwell14, Cassiopeia, Cepheus, Andromeda y la galaxia M31, Aries, Triangulum y la galaxia M33, Auriga y sus tres cúmulos M36, M37, M38, Cancer y M44, Gemini y M35, Leo, Vela, Carina, Crux, Ursa Major y M81-M82, Bootes, Virgo y Corvus. Los planetas Marte, y Urano. Centaurus y sus estrellas alfa y beta, con el extraordinario cúmulo globular Omega Centauri Caldwell 80. 

    Poco antes del amanecer; Venus, un delgadito cacho de Luna menguante, con “luz cenicienta” que nos permitió ver el resto del disco lunar en penumbra. Libra y las tenazas de Scorpius, hasta Antares.

    La participación de público bastante buena, especialmente la de los niños.



    Las suculentas de Shirley

    El 9 de enero de 2021 debía colaborar con una observación astronómica, en el campamento de Giovani. Como mi carro no tiene permiso para circular los sábados (aunque Gio me envió una carta de justificación para el tránsito), decidí ir a pasar la noche en San Pedro de Poás. Me hospedé en un agradable, cómodo y eficiente apartamento (The House on the Nursery), 1 kilómetro al Norte del Liceo de Poás, a lo largo de la carretera 146.

    Algunos vecinos amables de San Juan Sur, y “Coco”, el propietario y chef de Coco’s Restarante me ayudaron a orientarme en la última etapa. La cena del viernes y el almuerzo del sábado lo hice donde Coco, excelente churrasco y vino, deliciosa pasta primavera, lo recomiendo.

    Bueno en el lugar de hospedaje Shirley tenía una colección de unas pequeñas y atractivas suculentas, quizás unas mil (algunas variedades repetidas). Están son las fotos de las que atrajeron mi atención, no están clasificadas, fueron solo encuadres casuales.










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    domingo, 20 de diciembre de 2020

    Caminata a Cerro Pico Blanco, San José, C.R.

    Hoy 20 de diciembre de 2020, realicé, completo, aunque con “adecuación curricular”, mi quinto ascenso al extraordinario, Cerro Pico Blanco, una de las cimas preferidas por excursionistas de todo el país y amigos extranjeros que nos visitan.

    Las dos primeras  las hice con amigos profesores de la Escuela de Física de la U.C.R (Alejandro S. y Daniel A.), que habían establecido visitar el cerro, los días 28 de diciembre. 

    La tercera la realice en junio de 1992, con mis hijos Javier y Ricardo y colegas profesores del Country Day School, en 1992. 

    Para la cuarta, en el año 2008, me anoté con Biocursos OET, como entrenamiento con MaA. para el Chirripó. Resultó un intento como hasta la mitad del cerro, debido a un serio problema físico de uno de los excursionistas. Justificada y valiente decisión de la guía, quien suspendió la caminata y que el pequeño grupo (5) aceptó plenamente. La felicito, porque es imposible por medio de la encuesta que hace la agencia, predecir una situación de emergencia como esa.

    Pues sí, la quinta fue hoy, con la empresa K-Tours.
    Casi todo igual, el acenso de unos cuatro kilómetros, diría que casi directamente hacia arriba. Por suerte ya “no se hace sendero al andar”; está perfectamente marcado por los miles de visitantes que anteriormente hemos hecho la caminata.
    Casi todo a la sombra, sin sol directo, excepto por los momentos en que nos asomamos a apreciar el bello paisaje y a entretenernos identificando sitios que destacan, de la ciudad de San José y sus alrededores.

    Las oportunas raíces y piedras ayudan a escalar muchas gradas pronunciadas, desde luego el aliento, el consejo y la mano a un amigo. “Descansamos para no cansarnos y bebemos agua para no tener sed”, es el lema de un amigo ingeniero con el cual hice ascensos al Turrialba y al Rincón de la Vieja.

    Casi al final el suelo lodoso de siempre, que subí con ayuda de pies y manos, es interesante que cuando niños primero aprendemos a “gatear”.
    Me sorprendió allí encontrarme -cuesta arriba y cuesta abajo- con amistosos excursionistas acompañados de su perro. Un salchicha (¡seguro como un millón de pasos) y “ocho”, un --- que se la jugó bien a pesar de su estrecha nariz. Claro al hombro de sus dueños cuando la grada superaba sus posibilidades.

    Ayudado por la guía Karol Barboza, pude llegar a la cima unos 20 minutos después del tiempo promedio del grupo. Allí la foto del grupo, mostrando el rótulo que identifica la cumbre y su altitud (2271 m sobre el nivel del mar). Un refrigerio con alguna fruta jugosa, café o agua dulce, o simplemente agua, que es más saludable.

    El regreso es como un rodeo de la montaña que estimamos en unos 8 km, casi todo a la sombra. Poco después de dejar la cumbre hay un descenso casi vertical de unos 5 metros, que se hace “marcha atrás”, pero de nuevo con raíces, piedras y consejo de amigos que proveen ayuda.
    Todo es sombreado y con pocas dificultades. Al rato comienza un sendero de piedras que de seguro fueron colocadas por porteadores de los pueblos vecinos. hace mucho tiempo.

    Luego un interminable zigzag en el “bosque de pinos” donde comencé a sentir problemas musculares, especialmente en los cuádriceps. Tuve que descender apoyándome cada tres o cuatro pasos en los pinos, mientras observaba a mis compañeros caminar como cabras, de piedra a piedra.
    Mi problema se prolongó al llegar al lecho del río Agres, por la antigua quesera hasta la salida; calculo que algunos momentos caminaba como a tres metros por minuto, con imprescindibles descansos muy seguidos.

    Karol, un compañero y su familia me acompañaron casi siempre y pude llegar al punto de partida con un retraso de unos 35 minutos, con la ayuda de --- que me rescató con su automóvil en el último kilómetro.
    Rematamos con un almuerzo-café en un buen restaurante en San Antonio de Escazú.

    Hice el tour porque intento prepararme para mi quinto ascenso al Chirripó. Bueno tengo que pensarlo mejor para no darle problemas al grupo.
    De todas maneras, disfruté la caminata y quizás la vuelva a hacer.
    Gracias a todos los compañeros.

    Jav, en el bosque de pinos.


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