martes, 23 de julio de 2019

Tía Elena

María Elena Villalobos Morales, mi tía, nació en Naranjo, Alajuela el 2 de mayo de 1916 y murió el 8 de abril de 2006.
Mi tía Elena luego de casarse con Aníbal Gonzalo Benavides (2/11/1910 – 08/12/1998), vivió en una casa frente al costado Oeste de la Escuela República de Colombia. 
Creo que siempre fue muy religiosa y hacía “portales” para navidad. Recuerdo haberle ayudado en varias oportunidades, haciendo encerados con bolsas de cemento, goma, ocre y aserrín.
Resulta que, en dos años consecutivos, quizás que aún no habían nacido William ni Alejandro, o estaban muy pequeños, hizo un rezo del niño y en cierto momento los invitados se fueron al comedor a tomar café. Yo me quedé sentado en el piso junto al portal y comencé inocentemente a quemarle las puntas a pequeñas pajas, con las candelas que habían quedado prendidas. En esa época las figuritas no eran de cerámica o plástico duro no inflamable, sino que eran de “celuloide” y claro, tomar fuego, junto a la paja, el aserrín seco y el papel, fue un instante, y por travieso, descuido o poca supervisión de los adultos, quemé el portal, pero no la casa.

Aníbal siempre fue una persona tranquila, sorprendente calmada, como lo requiere un experto y veterano jugador de póker, en el Club de Amigos de Tello Blanco. No se alteraba por nada, así que perdonó mi piromanía las dos veces. Era un zapatero fino y como señal de que estaba absuelto me regaló un par de “botas Turrialba” hechas de fina piel de zaíno, que me gustaron mucho y usé por largo tiempo.

Por unos pocos meses la familia Gonzalo-Villalobos vivió en la casa de mi abuelo, en pueblo nuevo, en un buen agregado que Anibal hizo. Esto mientras construían la casa donde vivieron por mucho tiempo.

Aníbal y Elena tuvieron un café y cantina (“El Puerto Nuevo” ???) frente al costado Oeste del Mercado de Naranjo. Creo que por un tiempo trabajó allí mi tío Danilo, antes de irse para Limón.
Mi tía y yo ayudábamos ocasionalmente en la parte de cafetería, los sábados y domingos. Me gustaba golosear las rodajas de salchichón frito y los caldos concentrados de mano de piedra, que se usaban como bocas, para los que se tomaban un trago de guaro o de ron colorado (“el viejo de las plumas”), supongo que casi no se vendía “güisqui”. Curiosamente ninguna autoridad llegó a pedir que me fuera, pues era un menor de edad.
Hay una anécdota de mi tía Elena que no olvido; un domingo de mucho movimiento yo estaba manipulando una bandeja de tosteles y se me calló detrás del mostrador. El negocio estaba lleno de clientes, mi tía que estaba manejando la caja registradora, se irguió un poco y con voz fuerte dijo para que la oyeran todos: “José Alberto, SÓLO recoja las que cayeron en el papel”. Supongo que no había ningún papel en el piso y no recuerdo si algún tostel realmente se salió de la bandeja, pero mi tía mostró en ese momento su astucia y perspicacia.
Creo que me daban algunas moneditas por la ayuda. No sé por qué la cerraron, vendieron o si quebró, parecía un buen negocio.

Con William, Alejandro, Rafaelito, Hilda y Nenis, jugaba casi todos los días de vacaciones en la casa de los Gonzalo-Villalobos y me quedaba hasta la comida, que muchas veces era olla de carne, mi platillo favorito de la época.
La casa de los Vargas-Villalobos en el Bazar Celeste, me quedaba a medio camino y ahí llegaba a tiempo generalmente para un buen postre. Finalmente llegaba a mi casa en Pueblo Nuevo y ahí entonces me daba el lujo de escoger lo mejor que había quedado, la mayoría de las veces muy poco.

De Jorge Gonzalo no me acuerdo mucho, porque es mucho más joven que yo, excepto cuando ayudaba en el Bazar Celeste, pero es que eso coincidió con mi época universitaria. Después ya graduado de abogado hemos hecho varios trabajos, muy satisfactorios para mi.

De Toni mucho menos, pero si algo de su carrera de cantante con el grupo Caribú, algo bohemia, pero quien no a esa edad. Su buena voz, algún disco de 45 rpm y la vez que me invitó al Colegio de San Jerónimo para dar una charla sobre un evento astronómico, en ese entonces él era el maestro de música del Colegio.
Isla para dos (¿alguien tiene una copia?), Naranjo es mi Pueblo (https://www.youtube.com/watch?v=ahlMgOO9CEU).

Desde luego más recientemente las reuniones en su casa y las que ha organizado con familia y hermanas para celebrar a los Villalobos, cada primero de mayo.

[por favor corregir, agregar, modificar, FOTOS, enviarlas por WhastApp o email; villalobosjosealberto@gmail.com]

jueves, 4 de julio de 2019

A domicilio o en la Editorial EdiNexo * Mis cuentos y poesías *





Marie Lissette Alvarado y José Alberto Villalobos,
son los autores de estos dos libros.

¿Dónde está el conejo? 
ISBN: 978-9930-563-11-3. (2018), 77 páginas.
Es un libro de cuentos infantiles, para niños de todas las edades. Contiene cinco cuentos:

¿Dónde está el conejo?
La niña y el mar.
El baño de la Luna.
Eris y el espejo.
El lobo y la mariposa.
Fergos: la libre que decidió hacer lo correcto.

La tinaja de Guaitil 
ISBN: 978-9968-557-73-3.  (2015), 93 páginas.
Es un libro de cuentos para jóvenes y adultos. Contiene cinco cuentos:
La Tinaja de Guaitil.

El laberinto de la noche.
Decisiones.
El cheque de pensión.
Luz y tinieblas eternas.


Además de los mismos autores, con la misma editorial EdiNexo:
  • Chindo y Maura. (4 cuentos).
    ISBN: 978-9930-539-31-6. (2015), 94 páginas.
  • Es escorpión de jade. (6 cuentos).
    ISBN: 978-9930-529-52-2. (2016), 120 páginas.
  • Los demonios de Occator. (4 cuentos).
    ISBN: 978-9930-539-30-9. (2017), 63 páginas.
  • Tus fotos sin una cámara. (36 versos libres).
    ISBN: 978-9930-539-31-6.  (2017), 64 páginas. 
Seis libros de Marie Lissette Alvarado y José Alberto Villalobos:
 
https://astrovilla2000.blogspot.com/2018/08/6-libros-de-marie-lisette-alvarado-h-y.html

Para comprar estos tres libros, contacte a José Alberto Villalobos.
(506) 87 35 18 34.
villalobosjosealberto@gmail.com

Precio de cada libro: 6000 colones.

jueves, 11 de abril de 2019

H c m (por Marie Lissette Alvarado)

Heliconius clysonimus montanus

Si miras con atento cuidado
la grandeza me ha mimado
En mi tamaño no lo has notado,
sino en el traje que he andado.
 
Pues vestirme de etiqueta
mi elegancia bien refleja.
Todo mi cuerpo está pintado
del intenso negro aterciopelado.

La naturaleza me ha otorgado
en mis alas posteriores diseñado
hermoso corbatín muy bien formado
de rojo carmín lo ha engarzado.

En mis alas anteriores haz de notar
dos guantes blancos te han de indicar
un par de índices que vas a encontrar
siempre apuntando hacia atrás.

Viajar con el viento es mi consigna.
Consumir el néctar que las flores me brindan.
Mi presencia engalana pues soy divertida.
Mi bella silueta a todos da envidia.
Soy dandi que vuela sin prisa,
merodeando con mi danza voy por la vida.
De las flores con elegancia doy mi despedida,
pero siempre lo hago a la luz del día.

Marie Lissette Alvarado H. 08/04/2012

lunes, 1 de abril de 2019

20 Haikus * jav -marzo 2019- *

“El haiku (俳句?) o haikú​ es un tipo de poesía japonesa.
Consiste en un poema breve de diecisiete sílabas, escrito en tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente. La poética del haiku generalmente se basa en el asombro y la emoción (哀れ) que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza. Siguiendo el régimen tradicional japonés, la composición suele contener alguna referencia directa o indirecta a la estación del año, mediante el uso de un kigo (季語) o palabra que evoca las estaciones. Los saijiki (歳時記) son listas extensas de palabras kigo en japonés, que el poeta puede utilizar. Originalmente la esencia del haiku es «cortar» (切る [kiru]) mediante la conexión de dos ideas o imágenes separadas por un kireji (pronunciado en español kireyi) (切れ字), que es el término «cortante» o separador.”  [https://es.wikipedia.org/wiki/Haiku].

Yo no soy un escritor, pero he escrito varios cuentos.
Mucho menos un poeta, pero he publicado algunos “versos libres”.
Me gusta hacer cosas nuevas, por lo menos para intentar comprenderlas. 

El Haiku me gustó mucho, desde que leí los primeros en este sitio: http://www.webexhibits.org/poetry/explore_famous_haiku_atglance.html
Naciminiento de Venus.
Sandro Boticelli
.
Soy un profesor de Física y Astronomía que le gusta escribir y como usted puede estar en la misma situación que yo, le transcribo mis primeros Haikus (jaiku, según la RAE), para que se anime y produzca los suyos.
En los próximos voy a tener más cuidado para acercarme al estilo y temática original del
haiku japonés.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
1.
Los ojos verdes
me han enamorado.
Pues son los tuyos.

2.
Firme y suave
La trenza de tu pelo,
a ti me ata. 

3.
Nada nos pasa,
en la noche oscura.
Somos tu y yo.
https://www.youtube.com/
watch?v=4GWBeLjj2C0

 
4.
No digas nada,
palpita mi corazón.
Dice, ¡te amo!

5.
Tu pelo rubio
cubre tu cuerpo, todo.
Muestra tus senos.

6.
Amor no temas,
la vida nos sonreirá.
Estamos juntos.

7.
Noche tras noche
sueño y te abrazo,
aunque no estés.

8.
Los mismos labios
que te besaron ayer,
dicen, ¡te amo!

9.
Amo tus pechos,
a fruta dulce saben.
Suaves y firmes.

10.
Cuando me miras
Entras hasta mi alma;
atrapándola.

11.
Se ve brillante
arriba en el cielo.
Venus te guía.

12.
Luna espera
casi siempre a las seis
para ser llena.

13.
La Luna nueva,
al Sol le da la mano
y salen juntos.

14.
Baila la Luna
las cuatro fases.Todas
viendo la Tierra.

15.
Riega la tierra
con gotitas de sudor
y tendrás frutos.

16.
Lluvia no llegas.
Si el agua no traes
los campos mueren.

17.
Patria no sufras;
nosotros te amamos.
Toma mi vida.

18.
Hasta que mueras,
te espera en vida,
la flaca muerte.

19.
Tu bello cuerpo
con ritmo me columpia,
cuando bailamos.

20.

Si tú me amas,
también yo te amaré.
Y si no. ¡También!


Referencias adicionales:
jav

miércoles, 24 de octubre de 2018

Flores y semillas de cebollino

Quizás algunos de ustedes si hayan visto estas flores y semillas del cebollino.

Para mí fue algo nuevo (verlas crecer), aunque desde luego, pensándolo bien, al menos en teoría, sabía que se trataba de una planta con flores, puesto que lo he cultivado por medio de semillas.

 




Sin embargo, éstas que produjeron las flores, están en mi huerto de otra manera; vinieron como plantas de la Feria del Agricultor de Zapote, hace unos dos meses.



"Puerro" de tres semanas.........>


El "puerro" y el "culantro de coyote" se pueden reproducir de la misma manera.
En efecto, compré varias plantas de cebollino (Allium schoenoprasum), pero las escogí de tal manera que aún convervaran las raíces. Cuando llegué a mi casa corté los tallos a unas dos pulgadas de la base de la raiz y mantuve éstas en agua por unos días (¡con un poquito de tierra, me dijo mi amiga Marie!), hasta ver que las raíces aumentaban. Luego las sembré en una jardinera con la tierra un poco suelta y allí recibieron el sol y los aguaceros de setiembre y octubre.


Casi a la semana ya se observaba un crecimiento de los tallos y como al mes ya pude cortar varias hojas de una de la plantas.
Se pueden utilizar en un platillo de huevos revueltos con hojas de albahaca y "tomatillo cherry", que también cultivo; muy sabroso.


Pero sin querer algunas de la hojas de una planta se quedaron sin cortarles las puntas, y allí desde hace unas tres semanas estoy observando el crecimiento de las flores.

miércoles, 3 de octubre de 2018

lunes, 1 de octubre de 2018

Mi madre (I parte)

María Luisa Villalobos Morales murió en San Rafael Abajo de Desamparados, el 20 de abril de 2009 y nació en Naranjo de Alajuela el 21 de junio de 1918, su padre José Dolores Villalobos Alfaro y su madre Argimida Morales Rodríguez.

Yo nací en 1943.
Uno de mis primeros recuerdos es la ropa que con cariño confeccionaron para mí, mamá y mis tías. Durante mis primeros años, mi mamá y mis tías tenían un taller de costura, en un local frente al costado Oeste del Mercado de Naranjo.


En 1950 mamá contrajo matrimonio con Eulalio Romero Lagos, un hondureño, vecino de Comayagüela, cerca de Tegucigalpa. Murió en 1967, cuando yo estaba en UT, Texas.
Eulalio era un pintor de casas y rotulista, también tenía conocimientos de barbería. Tuvo una en Naranjo, que por un tiempo le quitó buena clientela al barbero histórico del pueblo, Matías Alfaro Córdoba, a mí me cortó el cabello varias veces.
Eulalio también era un carpintero; una vez construyó una mesa de tabloncillo de piso, de unos 50 cm de alto, con sus respectivos bancos en disminución, para mí, Laura, Adolfo y Francisco. Para mis hermanos el peso de esos muebles estaba totalmente fuera de su capacidad, supongo que a la mesa se le podía subir un Volkswagen escarabajo y lo aguantaba. En principio la idea estaba bien, para que los niños pudiésemos comer al mismo tiempo que los adultos, sin estar sentados a la mesa principal, él, mamá y mi abuelo.

El 19 de julio de 1952 nació mi hermana Laura. Cuando tenía como un año, más o menos, vivimos en Guadalupe de Goicoechea, en una casa 25 m al Sur de la “Pulpería La Noche Buena”.
En ese año hice buena parte de mi segundo grado en la Escuela Pilar Jiménez, recuerdo que en el "cuaderno de vida" había que escribir con tinta, usando una pluma de manguillo de las llamadas zopilotas y había que llevar un tintero y un secante para la pluma. Mi mamá me hizo uno, con unas capas de tela absorbente unidos entre sí con un botón.
En esa época había aún carretones (tirados por un caballo) que halaban carga entre San José y Guadalupe, el papá de uno de mis compañeros tenía uno y una vez nos dió un paseo, alrededor de la cuadra.

Mi mamá creo que fue una mujer sufrida, no muy afortunada en su matrimonio, no tuvo las comodidades que algunos de sus hijos ahora tenemos. Aguantadora, callada, de trabajo, pero con buena salud casi hasta el final, cualidad que creo heredé.
Los seres vivos le debemos todo lo que somos, en más de un 70% a la genética familiar (si quiere la extiende hacia atras, hasta donde usted quiera...); el resto se lo debemos al ambiente, familia, amigos, vecinos, maestros, Costa Rica, el Sol, la Tierra, la Luna y la Vía Láctea.
No hay espacio para nada sobrenatural, ¡todo es pura naturañeza!

Mi mamá compró varias veces una maquina de coser, recuerdo una Singer  y hasta una Pfaff,  para su trabajo de costura, creo que algunas las perdió para subsanar una necesidad económica apremiante.
Recuerdo haberla visto cortando docenas de piezas de “abriguitos”, “baberos”, “piyamas”, “mamelucos” y “delantales”, para el taller de costura del Bazar Celeste, en Naranjo.
También comprando con dificultad hilo, zíper y botones para el vestido de una cliente, apurarse a concluirlo y a entregarlo para recibir una platita y comprar comida, quizá unos 10 colones en 1959, y este cliente poco considerado le dijo “doña Luisa, el sábado paso a pagarle” (https://astrovilla2000.blogspot.com/2021/07/costurera-de-pueblo-1955.html)

Por suerte con el trabajo fijo de cortadora, al menos pagado a tiempo, otros trabajitos de costura y la ayuda casi constante de mis tres tías, pudimos sobrevivir la etapa en que los hermanos aún no teníamos edad ni capacitación para trabajar y contribuir.
Es posible que no tuviéramos la ropa ni los útiles escolares, ni las oportunidades de recreación, que tuvieran los chiquillos de otras familias, pero no puedo decir que pasáramos hambre, al menos siempre hubo arroz, frijoles, plátanos, algún chayote, un huevo y a veces un bistec. Todo esto lo logró mi mamá a puro esfuerzo y trabajo.

En 1967, con lo ahorrado de mi beca en UT, la llevé a Austin Tx., y alrededores (incluído México). Estuvo hospedada (+2), unos 15 días,  gentilmente en la casa de Mauricio Gallardo, Marilú y Katia.
Recién viuda, fueron días muy felices y llenos de ilusiones.

En otra oportunidad les contaré más sobre mi mamá, a partit de cuando vivimos en San José, de 1969 en adelante. Eso con motivo de mi trabajo en la Escuela de Física de la U.C.R. Me los traje a todos de Naranjo; y desde entonces hemos vivido en Zapote y alrededores.
Mi mamá tendría hoy cien años, tres meses y nueve días, y si estuviese viva, de seguro que habría celebrado hoy el día del adulto mayor.